
Entre el 10 y el 30% de las mujeres que dan a luz sufren la temida depresión posparto. Mucha gente piensa que sucede nada más dar a luz, pero eso no es así, puede aparecer en cualquier momento incluso meses después del nacimiento del bebé. Puede ser leve o severa. La depresión posparto se caracteriza por:
• Sensación de inquietud o temperamental.
• Sentirse triste, sin esperanzas, y abrumada.
• Llorar mucho.
• No tener energía o motivación.
• Comer poco o en exceso.
• Dormir poco tiempo o, al revés, demasiado.
• Problemas para tomar decisiones.
• Tener problemas de memoria.
• Sentirse sin valor y culpable.
• Pérdida del interés en actividades que solías disfrutar.
• No querer ver a tus amigos o tu familia.
• Tener dolores de cabeza, malestar general, problemas de estómago que no desaparecen.
Estos sentimientos son normales de forma aislada, pero si aparecen de manera simultánea o durante un período de tiempo bastante largo lo mejor es que busques la ayuda de un profesional. Se suele necesitar mucho apoyo moral y en los casos más graves hasta medicación. No se debe sufrir en silencio.
No existe una causa exacta para este tipo de depresión pero se sabe que los cambios hormonales pueden tener bastante que ver con el problema. Cuando estás embarazada, los niveles de estrógeno y progesterona aumentan bastante. Durante las primeras 24 horas después del parto, los niveles de las hormonas vuelven muy rápidamente a la normalidad. Los investigadores piensan que estos rápidos cambios pueden afectar a la mujer llevándola a la depresión.

















































