29 septiembre 2010 · Salud

estreñimiento Combatir el estreñimiento infantil
El estreñimiento infantil preocupa en suma a los padres. De hecho, representa alrededor de un 5% de las consultas pediátricas y un 25% de las consultas de gastroenterología infantil.

Cuando el menor está más de tres días seguidos sin hacer caca o cuando la frecuencia de las deposiciones es menor a tres veces por semana, te encuentras ante un episodio de estreñimiento. La lactancia materna es un freno práctico ante el estreñimiento.

En líneas generales, para combatir este trastorno, incluye en la dieta de tus hijos más frutas, verduras, leguminosas, cereales y panes integrales. Una solución es convertir la fruta en el postre habitual y promover un consumo de 2 a 3 frutas diarias preparadas de diferentes maneras: asadas, mezcladas con yogur, en compota, licuados.

Has de acostumbrar a los más pequeños de la casa a beber grandes cantidades de líquido, preferentemente agua. No obstante evita las bebidas gaseosas.

El orden de las comidas debe regirse por unos horarios fijos. Es muy aconsejable que el niño no picotee entre horas.

Los deportes constituyen un aliciente excelente a la hora de digerir los alimentos. Y es que el ejercicio ayuda a mover el alimento digerido a través de los intestinos.

Un sinfín de problemas emocionales puede desencadenar estreñimiento en tu hijo: El inicio del ciclo escolar, pérdida de un familiar o mascota, cambio de vivienda, escuela o ciudad o separación de los padres.

En ocasiones el entretenimiento excesivo en los juegos provoca que los niños ignoren las ganas de evacuar ¡Cómo van a permitir ellos que la diversión termine! Otras veces sienten vergüenza de decir a su maestra que desean ir al baño.

29 septiembre 2010 · Consejos

ingestion Cómo prevenir accidentes
Una de las primeras causas de mortalidad infantil la constituyen los accidentes. Existe un número significativo de riesgos a los que los menores están particularmente expuestos.

Para una correcta prevención respecto al surgimiento de quemaduras, se ha de extremar la precaución a la hora de encender el fuego, mientras se cocina o incluso al transportar líquido caliente. Si se ha producido la quemadura se debe enfriar bajo un chorro de agua o bien con compresas empapadas en alcohol o hielo.

En cuanto a los cortes y heridas, se ha de tener cuidado al usar los útiles de corte. Ya sabes que los niños tienden a explorar cada rincón de la casa, por ello debes hallar un lugar adecuado para guardarlos que no esté al alcance de los menores. Ante un corte el primer auxilio consiste en limpiar la herida con agua y jabón. Cubrirla con un pañuelo limpio oprimiéndola ligeramente. En caso de hemorragia, efectuar un torniquete más arriba de la herida.

Otro factor de peligro son las intoxicaciones con productos de limpieza. Inmediatamente has de ponerlos en los armarios altos no accesibles y no sacar productos de su envase original. Respecto a esto, pon en marcha las siguientes recomendaciones: Por lejía beber agua con limón o vinagre y evitar el vómito. Por productos derivados del petróleo no dar leche, que facilita la difusión del veneno. No debe provocarse el vómito si la persona está inconsciente.

Ante posibles caídas, tener cuidado de que el suelo esté seco y no haya grasas sobre él. Asimismo, instalar un pasamanos y materiales antideslizantes en la bañera. En caso de producirse torceduras, inmovilizar el miembro afectado y aplicar hielo. Por fracturas, inmovilizar las extremidades con un objeto rígido.

Al adentrarnos en episodios de asfixia y ahogamiento, evitar dejar plantas en las habitaciones donde se duerme y que los niños jueguen con objetos diminutos. Para la asfixia, sacar al accidentado de esta atmósfera y hacerle respirar aire puro. Para el ahogamiento, si es un niño cogerlo por los pies, ponerlo cabeza abajo y golpear suavemente en la espalda.

Y por último, desecha periódicamente los medicamentos en desuso. Éstos han de estar fuera del alcance de los menores. Si se da la circunstancia de una ingestión de medicamentos, tratar de provocar el vómito y trasladar al accidentado a un hospital para un lavado de estómago.

29 septiembre 2010 · Infancia

reglas habitos Reglas básicas para la creación de hábitos
En líneas generales, pretendemos que sigas estos seis pilares que van encaminados a asentar la formación de hábitos en tus hijos.

Programa previo.
La meta de lograr respuestas que descubran una maduración adecuada también se encuentra en los mecanismos anatómicos y fisiológicos. Por este motivo, tienes que diseñar el hábito concreto que deseas iniciar y conocer bien la edad en que quieres implantarlo.

Regularidad.
Salvo ligeras modificaciones que a veces surgen en el transcurso del día, se hace preciso crear un horario fijo y elevarlo a la categoría de regla permanente. Después, el ritmo y la firmeza en la repetición de “ese hábito” ayudarán a que el niño asimile la importancia de dicha actividad.

Fuente de satisfacción.
Crear una atmósfera ideal que influya en el hábito y suponga una sensación de goce o deleite. Así, tu hijo estará motivado y contará con una mayor predisposición hacia el acto.

Compresión y ecuanimidad.
Hablamos de dos premisas que establecen entre el adulto que inicie el hábito y el niño que ha de practicarlo.

Dicha regla es un complemento obligado al necesario goce y contribuye a la formación del ambiente que debe rodear al niño.

Luz verde a situaciones preorganizadas.
Con el fin de recordar y estimular la ejecución del hábito, se han de procurar palabras o frases… Todo un mundo de alicientes verbales que llegan al oído y consoliden la acción.

El mismo efecto estimulante posee la presencia de útiles adecuados; así, el niño conciliará mejor el sueño cuando se le lleva a su propia cama; comerá mejor cuando se le sitúa en su mesa…

Buen ejemplo.
Los más pequeños tienden a imitar los comportamientos de los adultos. Así que debes ilustrarlos con excelentes ejemplos. De nada sirve que le digas a tu hijo que haga una cosa necesaria si él observa que tú no la pones en marcha.

Poco a poco se van configurando actitudes de la personalidad infantil. Se habituará a ser cooperador, seguro de sí mismo, alegre, si tiene unos padres con estas cualidades, de quienes se siente orgulloso y a los cuales tratará de imitar.

29 septiembre 2010 · Salud

higiene bucal La actitud necesaria frente a la higiene
La formación de hábitos en torno a la higiene influye de forma decisiva en el aumento de la autonomía en los menores.

La limpieza personal por si mismo debe adquirirse lo antes posible. Progresivamente el niño debe implicarse en las tareas que conlleva el baño diario aunque éste siempre guiado por los adultos. Se busca alcanzar una fuente de satisfacción que los padres estimularán mediante explicaciones sobre la conveniencia de su práctica diaria.

Es aconsejable desarrollar el cuidado de la dentadura cuando el bebé tiene cuatro meses, esto es, cuando abandona la lactancia y empieza a tomar papillas y otras comidas. De hecho, el tipo de comidas que se ofrezca al pequeño puede afectar a su salud dental el resto de su vida.

A continuación te presentamos unas normas que completan el proceso de la higiene.

Respecto a los dientes:

1. El buen uso del cepillo y la pasta dentrífica constituyen un conjunto necesario para la higiene y cuidado dental.
2. El hecho de chuparse los dedos, comerse las uñas y respirar por la boca suponen malas hábitos que deben ser corregidos porque tienen repercusión directa con la boca.
3. Es importante restringir el uso de caramelos u otra clase de golosinas que contengan azúcar.

En cuanto a la eliminación:

No olvides que uno de los fines de la educación eliminatoria es el de prolongar el tiempo que separa cada micción. Y es que hasta que no se establece el control diurno (en torno a los 2 años), no se puede iniciar el control nocturno (aproximadamente a los 3 años) y quitar el pañal (3 noches seco). Un procedimiento similar se pondrá en marcha para el control de la defecación.

29 septiembre 2010 · Juguetes

manualidades Manualidades caseras para entretener a los pequeños de la casa
Casi todos los niños disfrutan haciendo manualidades. Esta, es una excelente manera de mantenerlos ocupados en su tiempo libre. Las manualidades no son sólo una tarea divertida sino que también les ayudan a aumentar su creatividad y sus conocimientos. Si usted quieres que tus hijos se dediquen a realizar manualidades con bastante frecuencia, entonces tendrás que comprar material para siempre tenerlo en casa.

No te olvides de que la imaginación y el uso de materiales que tengas en casa también os proporcionarán grandes y divertidos momentos en vuestros trabajos manuales. Si no se te ocurren trabajos que puedes hacer con los pequeños, a continuación tienes unas cuantas ideas que te pueden servir:

- Hacer un libro de cuentos
Para ello se necesita un bloc de notas o coger un montón de hojas de papel y graparlas juntas. Ahora pide a los pequeños que empiecen a crear su propia historia con escritura y pegatinas. También pueden coger las imágenes de otros libros rotos que tengáis por casa.

- Crear un diario
Con un simple cuaderno, podréis crear un diario en el que los pequeños escriban lo que les ha pasado durante el día o todo aquello sobre lo que quieran escribir. Puedes darles fotografías antiguas de la familia para que las peguen en su diario.

- Hacer máscaras
Para hacer máscaras se necesitan algunas cartulinas. También, como complementos, podéis utilizar botones, plumas, lana, algodón, etc. Seguro que muchos de estos objetos los tienes por casa. También puedes pedirles a los pequeños que realicen las máscaras basándose en alguno de sus personajes favoritos.

- Hacer un robot
Para ello, probablemente necesitarás algunos paquetes de cereales o galletas, papel de aluminio, rollos de papel higiénico, etc. Simplemente tendréis que ir colocando las cajas de forma que parezca el cuerpo de un robot y, una vez que estén pegadas, recubrirlas con el papel de aluminio.

29 septiembre 2010 · Salud

sueño niños El sueño y el descanso en los niños
Desde el momento del nacimiento han de regularizarse los períodos de actividad y de reposo, con el fin de adaptarlos a las condiciones ambientales.

Sobre todo, en los niños es un requisito imprescindible que duerman un número determinado de horas para que puedan hacer frente a la actividad diaria.

El papel de la escuela jugará un papel crucial la combinación de la actividad con el reposo, el descanso y el sueño. De hecho, hasta los 5 años el niño debe dormir la siesta preferiblemente después de la comida.

El sueño. El menor ha de contar con su propio espacio para el descanso, no es aconsejable que duerma en el mismo cuarto que los adultos. A los seis meses, el sueño es de más de 15 horas diarias y al año alrededor de 14 horas. Entre los dos y tres años duerme de 1 a 1:30 h. durante el día y unas 12 h durante la noche.

Determinadas causas físicas, estados emocionales o alteraciones de sectores de la personalidad son los desencadenantes de episodios de intranquilidad, movimientos de miembros o crisis de terror.

De ahí que los progenitores tienes que mantener firmeza con los horarios, así como proveer de alegría y seguridad al niño cuando va a la cama. Se debe huir de asociar la cama con un castigo.

En este sentido, el educador se ocupará de estimular las sensaciones de seguridad durante el sueño, conocer los hábitos de sueño-vigilia, posibilidades de tarea-descanso de los niños para organizar espacios, horarios y tareas en función de la edad.

Las conclusiones de algunos especialistas coinciden en que los niños activos necesitan dormir más y concilian el sueño con mayor facilidad. No obstante, los niños inactivos durante el día tienen más dificultades para quedarse dormidos en la noche.

28 septiembre 2010 · Lactancia

hábitos alimentarios Los hábitos alimentarios son esenciales
Has de seguir un método concreto con el fin de establecer en los pequeños retoños hábitos alimentarios. Aquí te indicamos las peculiaridades de la ablactación y la enseñanza de la degustación de los alimentos. Asimismo, no debes olvidar el orden y la mezcla que has de procurar para alimentar al lactante y el modo de ofrecer el agua.

Alimentación complementaria. Conocida también como la ablactación y consiste en la introducción de otros alimentos además de la leche. Se comienza dando una pequeña porción del alimento nuevo antes de la leche o la comida que corresponda en el menú del día, y se observará si se tolera. En los días sucesivos, se irá aumentando la cantidad hasta alcanzar la adecuada según la edad. Se dejará un margen de aproximadamente cinco días para introducir otro alimento nuevo.

El placer de nuevos sabores. Es fundamental enseñar a los lactantes a distinguir los sabores. El gusto es una sensación subjetiva que se crea por la costumbre, pero en ningún caso se los debe obligar a comer un determinado alimento. Si existe rechazo, se insistirá nuevamente al cabo de algunos días hasta acostumbrarlos a sabores diferentes.

Orden y mezcla de alimentos. Durante el primer año de vida, los alimentos se dan mezclados al bebé. Para empezar, se ha de unir la proteína con el plato feculento en pequeñas porciones (puré de verduras, legumbres, pastas, cereales, etc.); después, el postre y, por último, la leche y el agua, que se pueden ingerir en cualquier momento.

El agua es vida. Se ofrecerá con periodicidad agua. La cantidad de agua que se ofrecerá no estará limitada, y dependerá de la temperatura ambiental, el estado de salud del infante, y la actividad física realizada, entre otros. A los del segundo y tercer año se les ofrecerá el agua, y a partir del cuarto año la tomarán de forma independiente.