Abuelos queridos
Los abuelos son pilares esenciales de ejemplo para sus nietos. Ellos son los que mejor portan la sabiduría de la experiencia. Todos los retoños deberían escuchar atentamente la narración de las andanzas de sus familiares ancianos porque las posibilidades de aprendizaje son inmensas.

En la mayoría de los casos los abuelos siempre están ahí, son un apoyo vital. Tanto si los pequeños viven en familias estables, con sus dos progenitores, como en situaciones en que los niños pertenecen a familias desestructuradas, los beneficios de la figura de los abuelos son un hecho constatado. Estos efectos positivos son mucho más fuertes en los hijos de padres separados, que conviven sólo con uno de ellos o con un padrastro.

La fuente del bienestar se asentará de manera permanente en tus hijos si cuentan con sus queridos “yayos”. Los datos de un estudio de la Universidad Hebrea de Jerusalén (Israel) revelan que los menores criados con abuelos realizan más actividades sociales, se muestran menos hiperactivos y se comportan mejor que los que viven alejados de los mayores. Y es que se debería reconocer más el valor de los mayores en el soporte emocional de los menores.

Así es que un número significativo de abuelos pasa su jubilación cuidando a los hijos de sus hijos. Las estadísticas demuestran que en España, cerca del 23% de las mujeres mayores de 65 años ayuda en su crianza, la mitad de ellas a diario y el 40% tres veces por semana.

No olvides respetar a los abuelos y tener el máximo de consideraciones hacia ellos. Tiéndeles siempre una mano amiga. Los conceptos de amor y familia quedarán intactos en tu corazón.

“Las personas aprenden a ser hijos tras haberse convertido en padres y aprenden a ser padres después de haber sido abuelos”.