Ácido fólico para embarazadas
Las mujeres que tengan previsto ampliar la familia tendrían que tomar complementos de ácido fólico antes de la concepción y continuar durante el embarazo.

El organismo no consigue producir ácido fólico y es preciso introducirlo en la dieta de las embarazadas. La vitamina B9 (ácido fólico) junto con la vitamina B12 son las responsables de crear nuevas células y durante la gestación tienen un papel relevante en el crecimiento y diferenciación de los tejidos del feto. Otras de sus funciones son la fabricación del ADN y de las proteínas así como la formación de la hemoglobina de la sangre.

El excesivo cansancio, irritabilidad y la confusión son producto de una dieta pobre en ácido fólico. Si la carencia se prolonga puede producirse una forma de anemia, denominada megaloblástica. En general una escasez de la vitamina B9 probablemente desencadene un parto prematuro, retraso en el crecimiento intrauterinno, lesiones en la placenta… Y en los casos más graves el feto puede tener espina bífida o anencefalia.

Las vitaminas para consumo prenatal no deberían sustituir a una dieta equilibrada, tomarlas te puede brindar un refuerzo de vitaminas y minerales. Algunos médicos incluso recomiendan ingerir suplementos de ácido fólico junto con la vitamina para consumo prenatal.

El ácido fólico se encuentra en distintos alimentos pero en cantidades básicas. Un aviso importante: la cocción contribuye a desnutrirlo en gran parte. Las legumbres secas, las espinacas, la lechuga romana, el zumo de naranja, el hígado, la levadura y los espárragos son los alimentos más ricos en esta sustancia.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos recomiendan que todas las mujeres en edad fértil, especialmente aquellas que estén planificando un embarazo, consuman alrededor de 400 microgramos (0,4 miligramos) de ácido fólico diariamente.