Acostumbrar al niño a los nuevos sabores
Para los niños el desarrollo del gusto y la aceptación de los nuevos sabores son procesos lentos y delicados. Todos los sabores que el niño puede percibir derivan de la combinación fundamental de dulce, salado, amargo y ácido, y durante los primeros años, los niños suelen ser reticentes a aceptar sabores nuevos, sobre todo si son ácidos o amargos.

Como técnica de autoprotección innata, lo natural en los bebés es desconfiar, por lo que, cada vez que se ofrece al niño un sabor nuevo, lo analiza antes de aceptarlo; únicamente cuando su subconsciente aprende a catalogar que un sabor es “bueno” (y “está” bueno) adoptará una actitud más positiva hacia ese alimento.

Todos los niños aceptan de forma instintiva el sabor dulce y rechazan el amargo; muchos niños, incluso llegan a desarrollar en sus primeros años de vida una hipersensibilidad hacia lo amargo qye les hace rechazar grupos enteros de alimentos: la lechuga, los tomates… Debemos respetar esta sensibilidad, ya que si nosotros percibiéramos los sabores de la misma manera que ellos, actuaríamos de la misma manera. Estas sensaciones no son definitivas: un niño al que le desagrada lo ácido o lo amargo puede transformarse perfectamente en un adulto que coma de todo y disfrute por igual de todos los grupos de sabores.

Los platos nuevos es mejor presentárselos al niño siempre en primer lugar: se come más y mejor cuando se tiene hambre, y si ofrecemos al peque un guiso nuevo después de que haya comido ya un plato de otro conocido, la pereza le podrá y restará interés a sus ganas de comer.

Juntar un sabor que les guste con uno nuevo es un recurso con el que se pueden obtener buenos resultados, lo mismo que hacer atractiva la presentación con colores o formas divertidas (hasta el aspecto tremendamente insulso del arroz blanco puede mejorar en forma de corazón, o con una carita hecha con guisantes). Otro truco es involucrar a los niños en la preparación de sus platos: un plato nuevo les genera mucha menos desconfianza si han visto lo que lleva y como se hace que si les aparece sin más sobre la mesa.