Acostumbrarles a las tareas de la casa
Las tareas de la casa, a veces, pueden convertirse en un verdadero suplicio para todos aquellos que no han enseñado bien a los pequeños de lacas a entender que esos trabajo forman parte de su educación. Los niños, deben aprender que tareas hay que hacer y cuando les tocan, por lo tanto, lo mejor es que os organicéis con una pequeña y simple lista.

Debes recordar al pequeño que, una familia está formada por dos o más personas y que por lo tanto son ellas las que se deben ocupar de las tareas de la casa para que puedan vivir bajo una mayor armonía. Por lo tanto, debes dar ejemplo al pequeño. Tampoco es lógico que le enseñes a realizar algunas tareas de la casa y tú te pongas a ver la televisión. Predicar con el ejemplo es lo que te permitirá obtener mejores resultados.

Cada miembro de la familia deberá tener una tarea concreta una vez por semana como mínimo. Es mejor que se vayan rotando estas semanas para que no se cansen demasiado pronto de hacer siempre lo mismo. Algunos ampliarán o disminuirán el número de tareas dependiendo de su edad, el trabajo, los horarios escolares, necesidades, capacidades, etc. Algunas tareas deben ser delegadas por la “propiedad” de la tarea. Es decir, si hace tiempo el pequeño insistió en tener un perro, esa tarea será suya.

Poco a poco, las tareas se irán realizando de una forma natural. Intenta ser comprensiva cuando el pequeño te diga que ese día no puede realizar su trabajo en la casa. Una vez te proporcione un causa justificada, deberás ayudarle a buscar la “recuperación” de esa tarea para otro día.