ejercicio fisico embarazo Actividad física diaria en embarazadas
La presencia de un feto en rápido crecimiento motiva unos cambios importantes en la estática corporal. El centro de gravedad del cuerpo se desplaza hacia delante y para conservar el equilibrio aumenta la tensión de la columna y sus músculos.

Para evitar las molestias que estos cambios producen, soportar mejor el estrés del embarazo y facilitar la recuperación postparto, es aconsejable hacer algunas modificaciones en las actividades físicas cotidianas, desde el estar de pie, hasta hacer el amor.

Estar de pie. La postura adecuada es aquella en la cual el punto de apoyo del vientre son los músculos de las nalgas, y no los talones. Esto se consigue con los pies separados un palmo y medio, las rodillas relajadas, los hombros caídos y dirigidos hacia delante y alargando conscientemente la parte inferior del cuello.

Caminar. A pasos no demasiados largos. Se trata de pasear no de hacer marcha atlética.

Sentarse. La peor posición es aquella en que la columna no e apoya en un respaldo, por ejemplo, sentada en un taburete. Una postura ideal es sentada en el suelo, con las piernas extendidas y la parte inferior de la espalda apoyada en un grupo de almohadones que adopten una forma de “boomerang”.

Agacharse. Cuando sea necesario agacharse para coger algo, o hacer trabajos caseros por ejemplo, deben utilizarse las piernas y no la espalda. Así se evitará el dolor de espalda ocasionado por la distención muscular y ligamentaria.

Tenderse. Ya sea para descansar un rato o para dormir, es aconsejable siempre tenderse de lado, adoptando especialmente la posición de “tres cuartos”. Puede resultar muy cómodo poner una almohada o cojín bajo la rodilla de la pierna superior e incluso otra debajo de las caderas para evitar que se hunda excesivamente la espalda en la cama.

Hacer el amor. Puede hacerse el amor hasta muy avanzada la gestación, en realidad hasta que se desprenda el tapón mucoso, salvo que el médico por una razón determinada, indique lo contrario.

Es importante adoptar, a partir del cuarto o quinto mes, algunas posturas adecuadas:

1. Con el hombre encima de la mujer, pero sin cargar todo el peso sobre el vientre materno. Para esto él debe sostenerse con los brazos.
2. Con la mujer encima del hombre, echada o recostada.
3. Los dos de lado, encarados.
4. La mujer de espaldas al hombre, ya sea tendidos o arrodillados.