Adolescencia precoz
Con el paso del tiempo, la adolescencia se ha avanzado hasta los 11 años, momento en el que los menores empiezan a sentir y comportarse como auténticos mayores. Es un cambio más acusado en las niñas, aunque la diferencia con el sexo masculino no es demasiado significativa. La adolescencia llega antes. Los jóvenes comienzan antes a tener sensaciones, por tradición, ligadas al periodo adolescente y a los adultos. Esto se traduce en las actividades que demandan a los padres y en su modo de vestir.

Sin embargo, el grupo más problemático es el comprendido entre 12 y 14 años, diversas actitudes hacen peligrar esa antigua responsabilidad preadolescente: la falta de esfuerzo en los estudios, la poca colaboración en casa, el aspecto (ropa, pendientes, escotes) y las salidas.

Mientras que el origen de los problemas en esta etapa se debe a los cambios psicológicos, físicos y sociales. Respecto al aspecto físico, el proceso de aceptación será clave para la futura autoestima del preadolescente, así como para su integración y relación con los demás.

Finalmente, la dedicación de los padres acaba por conformar los hábitos y conductas de los hijos, de modo que estos cambios en la adolescencia se sobrelleven de la mejor manera posible. Siempre con disciplina y cariño, pero también se debe encontrar el equilibrio entre castigo y recompensa.

En definitiva, se ha demostrado que los últimos años la etapa infantil se ha acortado de forma considerable debido a que los niños intentan actuar como adultos antes de su madurez. La adolescencia precoz es ya algo muy común en nuestra sociedad.