
Generalmente, la mayorÃa de los padres intentar evitar que los pequeños de la casa ingieran alimentos altos en calorÃas. Un batido (1100 calorÃa)s o una hamburguesa (730 calorÃas) no son demasiado recomendables en las rutinas diarias de alimentación. Estudiando las calorÃas de los alimentos que proporcionáis a los niños, podréis evitar que el niño padezca el tan temido sobrepeso.
Muchos padres ven en la comida rápida una solución para el ajetreo del dÃa a dÃa pero esta no es una buena solución para la salud de los niños. Los padres tampoco deben equivocarse y pensar que la única comida que tiene demasiadas calorÃas es la basura. Existen otros alimentos altos en calorÃas: leche condensada, salsa de queso, queso Ricotta, frijoles horneados, ensalada de pasta, etc.
Estos alimentos, no son malos, simplemente hay que saber combinarlos de manera que no engorden demasiado a los niños. Recuerda que la ingesta de calorÃas es necesaria para poder obtener energÃa. Otros elementos que pueden ser altos en calorÃas son los aderezos para ensaladas y otros ingredientes. Aseguraros de leer la etiqueta nutricional de cualquier alimento que compréis.
Si, por el contrario, vuestra preocupación es que el los niños están bajos de peso, deberéis buscar alimentos que les ayuden a desarrollarse mucho mejor, como por ejemplo: frutos con cáscara, añadir queso a los alimentos, salsas, mayonesa en los sándwiches, queso cremoso en las frutas, etc. También podréis premiarlos con algunos batidos. Hagáis lo que hagáis debéis llevar un perfecto control de las comidas y las calorÃas que les proporcionáis en cada una de ellas.







































