Aliviar la retención de líquidos en el embarazo
Es normal que en el periodo de gestación se retengan más líquidos de los que necesita el organismo. Aproximadamente un 50% de las mujeres lo padecen en algún momento del embarazo, habitualmente durante el tercer trimestre.

Todo este desajuste es debido a los cambios hormonales que se desarrollan durante el embarazo y se suele manifestar con una ligera hinchazón tanto en los tobillos como en los pies.

Los edemas leves se controlan con medidas sencillas, pero en cualquier caso no se debe tomar ningún medicamento sin consultar antes al especialista de turno.

Consejos Nutricionales

Evitar la retención de líquidos es posible siguiendo una dieta baja en sodio, lo que significa que la primera medida a adoptar es reducir la sal en las comidas. Para que las estas no resulten insípidas y comer siga siendo un placer, se pueden usar como sustitutivo hierbas aromáticas, vinagre, cebolla, ajo o limón.

Pero no todo el sodio se ingiere por culpa de la sal. No hay alimento que no lo contenga en mayor o menor proporción, lo que significa que es necesario también evitar aquellos que contengan mayor cantidad: embutidos, conservas, quesos (excepto los quesos sin sal), ahumados, curados, pan con sal, pastillas de caldo, sopas y purés preparados, etc.

Lo ideal es seguir una dieta rica en verduras, hortalizas, frutas, legumbres e hidratos de carbono complejos (pasta, arroz) y alimentos ricos en potasio en general. Lo que toda la vida ha estado catalogado como una comida sana y nutritiva lo sigue siendo para estos casos.

Las verduras y hortalizas más recomendadas son las patatas, la calabaza, el tomate, el calabacín, la berenjena, los espárragos, las setas y las alcachofas. En lo que a las frutas se refiere, la más aconsejable es el plátano por su alto contenido en potasio.

Por último, es importante beber agua, aproximadamente unos dos litros al día y preferiblemente fuera de las comidas.