Aliviar los gases
La expulsión de gases es algo normal en los recién nacidos porque su sistema digestivo aún no está preparado para asimilar los nuevos alimentos, ya que durante el embarazo se alimentaban a través del ombligo por el cordón umbilical.

En poco tiempo se regulará, disminuyendo los gases y siendo más silenciosos.
Suelen expulsarlos por la boca y el ano y en muchos casos demandan mucho esfuerzo para el niño, que se pondrá rojo al empujar y sentir malestar por la contracción de su intestino hasta generar el llanto.
También suelen producirse porque los bebés tragan aire al comer, porque no controlan la técnica de succión.

Pueden provocar estos síntomas:
– Llanto prolongado sin razón aparente.
– El niño no recibe el alimento. No es recomendable forzarlo porque puede empeorar.
– Abdomen hinchado y incluso endurecido cuando hay dolor.
– El bebé recoge sus piernas hacia el abdomen.

¿Cómo podemos aliviarle? Mediante estas posturas para expulsar los gases:
– Sentarle en nuestras rodillas de espaldas a nosotros con la palma de nuestra mano en su pecho y su barbilla apoyada en nuestros dedos.
– Bocabajo sobre nuestro regazo dejando su cabeza más alta que el pecho.
– Sentarle de lado en nuestro regazo cogiendo sus puños con una mano y poniendo la otra en su espalda.
– Ponerle erguido sobre el pecho con su cabecita apoyada en el hombro.

En todas las opciones debemos realizarle un suave masaje o dar palmaditas suaves en su espalda.
Si después de las recomendaciones anteriores el bebé no se calma, hay que consultar al pediatra sobretodo cuando el abdomen esté especialmente duro, y el pequeño no permita que se le toque.