Análisis de orina en los niños
Cuando el pediatra de nuestro hijo tenga la sospecha de que puede padecer una infección en vías urinarias, procederá a pedir los análisis necesarios.

La recogida de orina constituye una operación muy delicada. Si no se efectúa de forma rigurosamente aséptica, se corre el riesgo de identificar una infección que no existe y de someter el pequeño a tratamientos inútiles y perjudiciales a base de antibióticos.

El método que actualmente se considera más seguro es la obtención de orina por medio de una sonda. Para los niños más mayores, se usarán recipientes esterilizados que se venden en las farmacias iguales a los que utilizan los adultos.

La orina que se analiza es la llamada intermedia; es decir, la primera que sale no se debe recoger.
Una advertencia muy importante: no se debe tocar con las manos el interior del envase al momento de recoger la muestra, para evitar contaminarla.

En caso de que tu bebé sea niña, el ardor al orinar se puede deber a una simple vulvitis, una infección que afecta el revestimiento de la vagina. Pero será el pediatra en encargado de diagnosticarla.

¿Cómo las puedes prevenir?

• Cuida que tu pequeño no se aguante las ganas de orinar durante mucho tiempo. Si ya es más grandecito enséñalo a no retener la orina.
• Ofrécele agua frecuentemente durante todo el día.
• Ten especial cuidado con la higiene íntima, sobre todo en lo que respecta a las niñas. En el caso de ellas, la limpieza de los genitales, siempre se debe hacer de adelante hacia atrás, con el fin de evitar que los gérmenes de las heces lleguen a la vagina.
• Usa los productos destinados a la higiene íntima con cautela.
• El uso de antibióticos se recomienda con fines preventivos. Claro está siempre recetados por su pediatra.