Aprovechar la creatividad del niño
Estimular el ansia por aprender supone un desafío, pero también una oportunidad. Los niños prefieren aprender descubriendo a que un profesor les enumere hechos.

Además los niños necesitan que les digan si lo que están haciendo está bien y poder tener apoyo cuando lo requieran. Muchos menores pueden llegar a frustrarse cuando perciben que la información es trivial o irrelevante.

Es importante estimular la curiosidad de los niños, es decir, ese incesante ¿Por qué?, que para un adulto puede resultar una distracción, para ellos supone la base necesaria con el fin de establecer conexiones y desarrollar la concentración.

A menudo la creatividad tiene que abrirse camino entre los residuos y desperdicios de conocimiento acumulados por nuestra educación a los que nunca nos hizo falta recurrir. Las personas creativas cuando están inspiradas suelen usar múltiples inteligencias.

Paul Torrance fue uno de los primeros impulsores de la creatividad e inventó el test de pensamiento creativo. Las cuatro áreas a las que se refiere el test (fluidez, flexibilidad, originalidad y elaboración) se pueden aplicar al aula con ciertas actividades ayudando al desarrollo de la creatividad de los niños.

Pero para poder inspirar a los demás, primero tendrás que inspirarte a ti mismo. Para ello existen algunas herramientas y técnicas, como por ejemplo, si sientes que tu creatividad se entumece tómate un tiempo libre, dedícalo a otra actividad, recurre a otras personas como apoyo, etc.

La sobrevaloración o desvalorización también puede ser causa de desmotivación que genere falta de creatividad.

Un niño sobrevalorado se enfrenta al miedo y al fallo. Lo mismo ocurre con un niño desvalorizado, debido a que los padres piensan que no sabe hacer nada. Por ello puede darse que no tenga confianza en sí mismo e incluso en algunos casos puede dar lugar a humillaciones.