parto natural Apuesta por un parto natural
Las estadísticas indican que, a una de cada cinco mujeres, se les provoca el parto artificialmente. En muchos casos dicha inducción se está efectuando antes de tiempo y sin necesidad. Por eso, si eliges un parto natural, te has decantado por una forma eficaz de traer a tu bebé al mundo.

Has de saber que una inducción anterior a la semana 42 no está justificada, sin embargo, en algunos centros se realiza antes de las 41 semanas. En determinadas circunstancias, como la aparición de la preeclampsia, la diabetes y la colestasis obstétrica, el parto inducido es la mejor opción.

Es necesario dejar actuar a la naturaleza libremente. Aquí hallarás medidas para llevar a cabo un parto natural.

Paseos. Al caminar y estar de pie, la presión del bebé puede estimular la oxitocina y de este modo, se desencadenan las contracciones.

Sexualidad. Las prostaglandinas naturales son hormonas que se encuentran en el semen, se producen al inicio del parto y ayuda a desencadenarlo.

Barrido y estiramiento. Hablamos de un procedimiento incómodo pero no doloroso. La matrona barre las membranas del saco amniótico, liberando hormonas que provocan el parto.

Hoja de frambuesa. Esta infusión favorece el parto y fortalece el útero. Pero no es aconsejable antes del séptimo mes de embarazo.

Estimular los pezones. Con ello se logra liberar oxitocina. Lo ideal es estimularlos durante varias horas con el fin de alcanzar mayor efectividad.

Recuerda que si estás embarazada de 41 semanas tienes un 60% de probabilidades de experimentar un parto natural a los tres días y un 90% a los siete días.

Si no existen motivos médicos de peso, no estás obligada a inducir el parto. Puedes esperar hasta la semana 42. Sobre todo, practica la relajación y, ante cualquiera de las elecciones que realices (parto natural o inducido), ten presente que tu salud y la de la criatura son siempre la prioridad.