Baberos para los bebés
Por mucho que quiera a tu bebé, debes reconocer que darle de comer, se convierte en un verdadero baño de alimentos. Entre eructos, la comida, escupir de vez en cuando, manos sucias, movimientos alegres, etc. el caso es que tú y el pequeño termináis hasta con el pelo manchado. Una gran solución a este problema, sería la de envolveros los dos en plástico pero, como esto es poco viable, lo mejor es que utilices unos buenos baberos.

Los baberos más populares son los que están realizados en plástico y tienen divertidos dibujos en su parte delantera. Puedes comprar estos baberos en tiendas especializadas o en la farmacia. Intenta no comprarlos de color blanco, estos no te durarán limpios ni una sola comida. Los de colores, pueden disimular más la suciedad y si das de comer al bebé fuera de casa, no dará ese mal aspecto con las manchas.

Mantén el babero hasta después de haber realizado los eructos pertinentes. Cuando realices este proyecto, tampoco está nada mal que te pongas una toalla sobre el hombro. La regurgitación ocurre con mucha frecuencia y puedes terminar manchándote entera. Cuando el niño empiece la dentición, la necesidad de los baberos aumentará.

Muchos bebés babean de manera constante cuando empiezan a salirles los dientes. Con este babeo, pueden terminar empapando su ropa. Ten cuidado con el olor que los baberos pueden terminar desprendiendo. La saliva del pequeño lo humedecerá y no es nada conveniente que le tengas todo el día con el mismo babero.