Beneficios de tocar el piano
Muchos niños acuden al conservatorio para estudiar solfeo y tener formación musical. En ocasiones, algo que empieza como una afición en la niñez se convierte en una vocación en la etapa adulta. Por ello, la cultura musical es esencial en los primeros años siempre que no sea un obstáculo para el perfecto rendimiento en el colegio. En ese caso, hay que priorizar. Tocar el piano aporta diferentes beneficios. En primer lugar, reporta concentración, es decir, el niño aprende a centrar la atención en el momento presente para superar un objetivo concreto. En segundo lugar, superar objetivos a la hora de interpretar diferentes partituras también aporta motivación, superación personal y fuerza.

A través del lenguaje musical, el niño también desarrolla mucho más su memoria. A base de ensayar una melodía, el niño, poco a poco, se siente cada vez más seguro. Un hábito que es constructivo también en el rendimiento académico en tanto que poco a poco, el niño se da cuenta de que para poder obtener frutos positivos es fundamental trabajar y ser constante.

El piano es un instrumento muy exigente, por tanto, el alumno adquiere una gran disciplina. Aprende a organizarse mejor el tiempo y a renunciar a otras cosas. Sin embargo, el niño debe tener espacio para el juego a lo largo de la semana. A través del ejercicio de tocar el piano, también se desarrolla una gran agilidad en los dedos. Por otra parte, el niño aprende a valorar el arte y desarrolla su sensibilidad y buen gusto. La música es una forma de expresión universal.

El niño tiene una ocupación en su rutina que resulta muy constructiva y gratificante a nivel emocional. Muchos niños acuden al conservatorio, y también, son muchos los que apuestan por tocar el piano y profundizar un poco más en este instrumento.