Beneficios del yoga durante el embarazo
El yoga es una práctica muy conocida que reporta importantes beneficios a nuestra salud. Por todos es sabido que lo que busca es un equilibro entre el cuerpo y la mente que proporciona mejoras tangibles a varios niveles. Por ello, no es de extrañar que se haya puesto de moda entre las embarazadas. Cada vez son más las mamás que buscan mejorar su actividad física día a día con esta práctica que se originó en la India.

El ejercicio físico no puede faltar durante el embarazo, a menos que nuestro médico nos lo desaconseje. Para que todo vaya bien y de forma saludable, hay que intentar llevar una rutina diaria que tiene como objetivo mejorar la flexibilidad de las articulaciones, activar la circulación de la sangre, mantener el peso y buscar el centro de equilibrio.

El yoga combina la respiración con ejercicios de estiramiento muscular, lo que es muy recomendable para que a la hora del parto no haya problemas o complicaciones. Es una técnica de relajación milenaria que se ha convertido desde hace cientos de años en una válvula de escape para liberar las tensiones diarias que se van acumulando y que generan a largo plazo ansiedad.

Si finalmente decides hacer yoga durante el embarazo, tendrás que tener en cuenta que hay posiciones que no podrás hacer. Tienes que evitar los movimientos bruscos, no permanecer mucho tiempo recostada sobre el abdomen (una vez sobrepasado el primer trimestre de gestación), beber mucha agua y mantener el equilibrio sí o sí para evitar una caída. Verás como después de cada sesión te sentirás mejor contigo misma, lo que se transmitirá al feto de forma positiva.