Biberones de plástico o de cristal
Los biberones de plástico se han convertido, desde hace algunos años, en los más populares a la hora de dar de comer a los bebés. Tanto protagonismo se lo deben a que no se pueden romper pero, recientes descubrimientos sobre sus componentes han hecho que comiencen a utilizarse de nuevo los biberones de cristal. El culpable es un producto químico que se encuentra en el plástico llamado bisfenol A (BPA).

Una pequeña cantidad de BPA puede causar daños en el sistema hormonal de hombres y mujeres. Esto contribuye a facilitar el desarrollo de enfermedades como por ejemplo el cáncer. Hace poco, un estudio realizado por Environmental Defense encontró que más del 90% de los biberones de plástico contienen BPA. Pero muchos siguen con dudas sobre estos estudios. Ante la duda, muchos padres prefieren comprar un biberón de vidrio (templado es muchos más difícil de romper) y una tetina de silicona (sin nitrosaminas).

Las tetinas de látex son otra opción a considerar, el único problema es que hay muchos bebés alérgicos al látex. Cuando compres una tetina para tu bebé, recuerda que el tamaño de la boquilla determina el tamaño de flujo. Esta, debe corresponderse con la edad del pequeño. También encontrarás diferentes formas. Deberás buscar el diseño que mejor se acople a las necesidades del niño.

El inconveniente de los biberones de vidrio es que se pueden romper, sobre todo cuando los niños comienzan con la “fase” de lanzamiento de objetos. Los expertos parecen coincidir en que el vidrio es el mejor en términos de seguridad alimentaria. La esterilización de los biberones se puede hacer fácilmente con un programa del lavaplatos.