Cambiar los dientes de leche
Los dientes de leche también llamados dientes primarios son un total de 20 (8 incisivos, 4 caninos, 4 premolares y 4 molares) y son aquellos que primero le crecen a todos los niños para luego caerse con el paso de los años.

Entre los 5 y los 7 años de edad se comienzan a caer uno a uno hasta aproximadamente cumplir los 12 años, para así dar paso finalmente al crecimiento de los dientes definitivos.

Tanto los dientes de leche como los definitivos van apareciendo a pares, donde las fechas estimadas son:

– Incisivos inferiores: 6 a 8 meses
– Incisivos superiores: 8 a 10 meses
– Incisivos laterales superiores: 8 a 10 meses
– Incisivos laterales inferiores: 10 a 15 meses
– Molares: 12 a 15 meses
– Caninos inferiores y superiores: 18 a 24 meses.

En muchas ocasiones su caída genera en el niño dolores y molestias, provocando inflamaciones y en algunos casos se puede producir un cuadro febril.

Además hay que tener en cuenta que son niños muy pequeños que no están acostumbrados a enfrentarse a estas nuevas situaciones, que entre otras cosas le impiden alimentarse de modo normal.
Nunca se debe forzar la caída de un diente de leche, siempre hay que dejar que se cumpla el proceso natural, ya que precipitar su desprendimiento puede producir dolor, sangrado y lesiones en las encías.

Es muy común que los dientes de leche tengan caries, y es de vital importancia que un dentista lo trate. No es correcto dejar el diente con la caries sólo por el hecho de que se va a caer en algún momento, ya que eso puede afectar las encías y los huesos maxilares.

Además es muy importante que ese diente no se caiga antes de tiempo, ya que si esto sucede le niño puede quedarse sin el espacio correcto para los definitivos que están por salir.