Cambios psicológicos en el embarazo
Unidos a los cambios de carácter social, durante el embarazo, también se producen transformaciones a nivel mental.

La gestación plantea, en la consciencia de la mujer, realidades que percibe de diversa forma. Esto es, la mujer es “consciente” del embarazo, y aunque parezca una simpleza, este hecho desencadena las siguientes reacciones:

• La aparición de un nuevo ser, donde interviene la adaptación psíquica a la nueva situación, los tipos de personalidad y los trastornos emocionales.

• Importantes modificaciones biológicas que alteran su cuerpo funcional y estéticamente, donde intervienen los cambios hormonales y físicos.

• Un cambio en su papel social, que incluye las posibles carencias materiales, el entorno familiar, el papel del marido o pareja…

Primer trimestre de embarazo

Este período se caracteriza por la presencia de estrés y labilidad o inestabilidad emocional. Si el embarazo ha sido deseado, experimentarás una gran euforia y alegría.

Empiezas a ser consciente de los cambios de tu cuerpo y quizá los vómitos o náuseas te causan estrés.

Percibes que deseas dormir más de lo habitual (hipersomnio), que no son suficientes las horas que antes destinabas a tal fin. La necesidad de dormir corresponde técnicamente a una regresión (identificación con el feto) y, es causada por los cambios hormonales y la sensación de incógnita. Como tu inconsciente no puede definir la causa de estos cambios, la solución es el intento de apartar los estímulos por la vía de reposo.

Segundo trimestre de embarazo

Está caracterizado por la estabilidad y la adaptación. Sólo te preocupa si el niño estará bien o no, si será normal y algunas mujeres sueñan con su hijo ya nacido.

Se produce, en general, la búsqueda de figuras protectoras, que suelen descubrirse en la madre o en la pareja, ya que necesitas sentirte amparada.

Los antojos, a veces, son expresión de una necesidad de tener pendientes a cuantos te rodean. Comunícate con tu pareja, es un buen momento para transmitirle tus inquietudes.

Tercer trimestre de embarazo

Se caracteriza por la sobrecarga. Las contracciones uterinas que empiezas a notar constituyen una sensación que te asusta o desconcierta.

La ansiedad se presenta de nuevo por el temor a tener un hijo deforme o con problemas, miedo a morir en el parto o angustia por verte excesivamente abultada. El sentimiento de fealdad es la base de muchas depresiones y fantasías celosas con respecto a la pareja, creyendo posible que tenga relaciones con otra mujer que sea más bonita.

El parto es un fenómeno natural fisiológico, debes afrontarlo con la mayor tranquilidad posible, la ansiedad puede ser controlada y atenuada con una buena preparación y con el apoyo que te darán los profesionales. Debes concentrarte en el esfuerzo físico que realizarás atendiendo a las indicaciones que ellos te vayan haciendo.

Puerperio

Los primeros dos o tres días tras el parto, están caracterizados por la pasividad y la dependencia. Estás ansiosa por tomar decisiones, influida por todo tipo de sugerencias, estás preocupada por tus necesidades y principalmente por las del bebé.

La depresión postparto es padecida por un elevado porcentaje de mujeres. La causa física que la produce es la disminución del nivel de estrógenos y progesterona. Psicológicamente se explica como el desajuste producido entre las fantasías que habías mantenido durante la gestación y la realidad: Tu hijo ya tiene forma y necesidades muy concretas.