caminos escolares Caminos escolares
La creación de caminos escolares se plantea como una herramienta necesaria encaminada a favorecer la movilidad sostenible. La finalidad de dicha iniciativa consiste en facilitar que los niños se dirijan a pie hacia la escuela y, tras la jornada escolar, regresen a sus casas.

El hecho de que los alumnos vayan andando solos al cole implica numerosas ventajas. Por ejemplo, los menores pueden acumular más conocimiento sobre aspectos de la vida cotidiana, que adquirirán en el transcurso del trayecto, e incrementará la sensación de seguridad al observar la señalización de camino en el suelo. Sin embargo, algunos padres han exteriorizado sus miedos, que radican principalmente en los problemas derivados del tráfico. Por ello, es fundamental que padres, niños y conductores experimenten un cambio de mentalidad a favor de la utilización de los caminos escolares.

La Carta Europea de los Derechos de los Peatones, de 12 de octubre de 1998, recoge la propuesta de los caminos escolares.

En España, las localidades catalanas de Sant Feliu de Llobregat, Mataró y Granollers enseguida han diseñado diferentes estudios que contemplan la puesta en marcha de los itinerarios escolares.

También cabe señalar proyectos interesantes como el establecido hace dos años por el Ayuntamiento de Ermua que se centra en la implantación de caminos escolares.

Asimismo, recientemente el barrio de Couto (Ourense) cuenta con el apoyo de comerciantes del barrio para fortalecer el desplazamiento de los estudiantes a los colegios a pie o en bicicleta.

En este sentido, la iniciativa llevada a cabo en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid permitirá que alumnos de primaria, de seis a doce años, acudan al colegio cada mañana y regresen de él a sus hogares en grupo y sin compañía de personas adultas. Por lo visto los más pequeños quedan a cargo de la supervisión de los estudiantes de mayor edad. Además se contará con la vigilancia de voluntarios, dotación policial, adaptación de tramos y adecuada señalización.