
El desarrollo normal de un niño puede variar según su propia genética o entorno. Muchas veces la estimulación parental o el tipo de sociedad en la que vive pueden influir en que sea más hábil en sus primeros años de vida. Descubre en qué etapa madurativa del lenguaje se encuentra tu hijo.

Durante los seis primeros meses de vida, el bebé responde a estímulos sonoros y vocaliza cuando le hablas. A partir de los tres meses comienza a jugar con su voz, dándose cuenta que tiene capacidad para comunicar.

Entre los siete y los nueve meses se espera que el bebé responda a su nombre y entienda el “no” (considerado lo que no puede ser o realizar).

A partir de los diez meses de vida es probable que ya diga unas pocas palabras, y a partir de que cumple el año aprenderá más palabras con las que podrá expresarse. Con el tiempo ampliará su vocabulario.

Entre los 16 y los 18 meses el niño reconocerá perfectamente la mayoría de los gestos. Además comenzará aligar palabras para formar sus primeras frases. La entonación de su voz poco a poco le permitirá hablar mejor.

A partir de los 19 meses su vocabulario puede ser de unas 20 palabras y reconoce el nombre de algunos juguetes.

Cuando cumpla los dos años de vida sabrá su propio nombre y comienza a emplear más de tres palabras juntas.

A partir de los tres añitos, usará mucho su lenguaje, ordenará correctamente las palabras en enunciados simples y utiliza el tiempo futuro para expresar lo que desea que ocurra.

A partir de los cuatro años se espera que el niño adquiera progresivamente el sistema fonológico completo y pueda conversar con total normalidad.






































