
El marisco es uno de los alimentos más exquisitos que hay pero también uno de los que peor fama tiene a nivel alimenticio a causa de, según se ha dicho siempre, ser rico en grasas malas y colesterol, aunque está claro que no es algo que se come todos los días así que, como dice el refrán, “a nadie le amarga un dulce”. De todas formas, esa mala fama no es del todo real porque se ha comprobado que a fin de cuentas es un alimento sano por varios motivos.
Las grasas que tiene el marisco son mayoritariamente de las saludables, además de tener también omega 3, elemento que hace el colesterol baje especialmente si se toma de forma regular, lo que también ayuda a disminuir el riesgo de enfermedades cardíacas. Por tanto, el marisco es muy bueno durante el embarazo ya que sus componentes ayudarán también a que el desarrollo neuronal del feto sea el óptimo, así que puedes consumirlo siempre que quieras aunque consulta con tu médico para saber qué cantidades y qué marisco en concreto.




























































