
Los juegos permiten una estimulación temprana en los bebés. En ocasiones, se piensa que unos padres interesados en la estimulación de sus hijos, significa que están empeñados en tener un niño superdotado, forzando a su hijo con todo tipo de actividades aburridas y queriendo que toque el piano a los seis años. Pero la idea no es esa.
La estimulación temprana bien consiste en compartir tiempo de juego y risas con los niños. En pasarlo bien tanto los padres como los hijos. Trata de que los padres, al tiempo que se divierten, ayuden a sus bebés a desarrollarse de una manera saludable sin forzar nada. Es por eso que respetar los ritmos de cada niño es fundamental.
Además, ese espeto permite una estimulación adecuada que les ayude a sacar todo su potencial. Sin embargo, no hay que obsesionarse ni pretender que el niño esté siempre por encima de los otros niños de su edad, tampoco marcarse programas y horarios rígidos ni ser un experto en estimulación temprana. La flexibilidad es clave para un buen desarrollo. Poco a poco pero con buena letra.
Muchas veces estimular a los bebés de la forma adecuada es algo casi instintivo en todos los padres. Y prácticamente todos los juegos tradicionales como los cinco lobitos, los juegos de cosquillas, las canciones típicamente infantiles… justamente lo que hacen es estimular de un modo u otro la inteligencia de nuestros bebés.














































