
Cuando se incorporan los primeros alimentos en la dieta del bebé, se crean muchas expectativas en todos los familiares. Sin embargo, genera excesiva tensión alrededor del pequeño y esto puede ser negativo, llegando incluso al rechazo de algunos alimentos. Pero no tienes que preocuparte, con el tiempo comerá de todo. ¡Mucha paciencia!

Puedes empezar con una sola comida al día, es mejor que sea a la hora del almuerzo, siempre que sea un horario en el que puedas estar relajada y dedicarte exclusivamente a la alimentación del bebé.

Te recomendamos que dejes le tocar y ensuciarse con la comida. De ese modo disfrutará mucho más del momento y es importante para su desarrollo. Seguramente le encantará descubrir nuevas sensaciones que van más allá del sabor.

Los bebés pueden escupir el alimento al principio porque es algo nuevo, no pienses que es porque tu comida no le gusta. No debes ponerte mal por ello. Es posible que su lengua tiende a irse hacia delante y parece que no lo acepta. Ten paciencia porque luego seguro que le encanta lo que le preparas con mucho amor.

Es importante que le hables, que le vayas explicando las cosas que come, dile de qué color es, hazle dibujos con el puré o la papilla, cuéntale alguna historia para que se entretenga con la comida.

Es importante no tener encendido el televisor. Tampcoo es bueno tener discusiones o situaciones que puedan alterar el ánimo de la criatura. Puedes utilizar una música suave para evitar los silencios.
























































