Lactancia

lactancia tabaco Lactancia materna y tabaco
Son muchas las mujeres que no pueden dejar de fumar y tampoco lo hacen cuando quedan embarazadas, algo que sin duda afecta negativamente al desarrollo del bebé. Otras en cambio, fumadoras de toda la vida, reducen drásticamente el consumo de tabaco o lo eliminan por completo durante el embarazo, pero luego vuelven a encender los cigarrillos en las primeras semanas de lactancia.

Bastantes estudios han demostrado que fumar cigarrillos durante la lactancia influye en la alimentación y el sueño de los bebés. Los resultados han demostrado que las mujeres fumadores dan pecho durante menos tiempo que las que no fuman, pese a la recomendación de los pediatras de procurar el amamantamiento al menos los seis primeros meses de vida.

Fumar diez o más cigarrillos diarios afecta mucho al proceso de lactancia, básicamente porque disminuye la producción de leche y altera su composición, con menos nutrientes y teniendo un sabor menos agradable. Además, las madres fumadoras suelen tener más molestias durante la lactancia como más lloros y cólicos.

Los estudios también relacionan el hábito tabáquico de las madres con una alteración en el sueño y una peor calidad del mismo en los bebés. Lo que se traduce en mayor estrés, menor calidad de vida y posibilidad de sufrir una depresión. Lo cierto es que el sueño de los bebés es mucho más placentero durante el periodo de abstinencia de fumar.

alternativa leche Alternativas a la leche de vaca
Existen bastantes alternativas a la leche de vaca para los niños como por ejemplo, alternar la bebida de soja con otras vegetales, como la de avena, la de arroz o la de almendras. La bebida de soja, así como todos sus derivados, tales como los yogures, son en general los sustitutos más recomendados en caso de alergia a la leche de vaca. La soja contiene fitoestrógenos, compuestos muy saludables para nuestro organismo.

Se estima que entre un 2% y un 5% de la población tiene alergia a la caseína, la proteína más abundante y problemática de la leche de vaca. Esta reacción alérgica provocada por la leche de vaca en los niños se debe a un rechazo de su organismo a las proteínas de este alimento. No obstante, las posibilidades de que se desarrolle alergia aumentan cuando uno de los progenitores o los dos la padece.

También influye la edad a la que el niño toma leche de vaca por primera vez, puesto que no se recomienda que la consuma antes de cumplir un año. Los síntomas de este problema son la diarrea y el hinchazón o dolor abdominal, todos ellos se desarrollan al poco tiempo de ingerir la leche. En algunos niños se identifica la alergia porque tienen continuos catarros crónicos o problemas en la piel, como dermatitis.

El tratamiento consiste mantener una alimentación que excluya la leche de vaca y los productos elaborados con ella (yogur, cuajada, queso, natillas), además de todas las recetas en las que abunda como ingrediente (salsas, croquetas o bechamel). Cabe señalar que existe una enorme gran cantidad de productos que contienen proteínas de la leche. Siempre es recomendable revisar con atención la lista de ingredientes de los productos que consumen los niños.

La sustitución de los nutrientes que aporta la leche de vaca se puede conseguir con bebida de soja. Se trata de un producto completo en su aporte de proteínas, de minerales y de vitaminas porque está enriquecido en nutrientes para ser la mejor alternativa a la leche de vaca. Por ello, parece prudente alternar en la alimentación del niño la bebida de soja y derivados como el tofu, junto con otras bebidas vegetales, por lo general enriquecidas en calcio, el nutriente de referencia en la leche de vaca que fortalece los huevos de los más pequeños.

bebes Alimentación dolorosa
Amamantar a un bebé es una experiencia increíblemente bonita pero, a veces, también se convierte en un momento bastante doloroso. Debes tomar precauciones durante el momento de la alimentación de tu pequeño si quieres evitar el dolor y las grietas en los pezones. Estos son unos de los problemas más comunes durante los primeros días de la lactancia materna. Algunas de las causas por las que se producen dolores son:

- Mal agarre por parte del bebé
- La posición del pequeño es incorrecta
- Una succión excesivamente fuerte
- No cuidar el pecho bien y permitir que se seque demasiado entre toma y toma

Si estos problemas no se resuelven con anticipación, entonces tus pezones se agrietaran y pueden llegar a sangrar. Asegúrate siempre de que tu bebé está bien “enganchado” al pezón y no se limita a estirar. Si no estás segura de tu técnica, pide consejo a otras mamás o acude al médico para que te aconseje como debe agarrarse el pequeño. A continuación, tienes unos cuantos consejos que te pueden ayudar:

- Cambia la posición durante las primeras semanas cada tres o cuatro tomas. Esto también te ayudará a averiguar cuál es la posición que os permite estar más cómodos a los dos.
- Cuando quieras separar al pequeño sin perjudicar a tus pezones, necesitas “romper” la succión poniendo el dedo en la comisura de los labios del niño. No te limites a extraer bruscamente el pezón de su boca.
- Una vez terminada la comida, frótate un poco de la leche materna alrededor del área del pezón y déjale que tome el unos.
- Mantén los pechos bien hidratados.

lactancia bebe Consejos para dar el pecho al bebé
Esta acción puede resultar muy difícil, sobre todo, para las mamás primerizas. No te preocupes demasiado, verás cómo después de unos cuantos días de práctica, tu técnica va mejorando. Mantenga la panza del pequeño junto a tu tripa. El mentón del pequeño, debe dar contra tu seno, al igual que la puntita de su nariz. Debes encontrar la postura más agradable para los dos. Tú podrás estar tumbada o directamente sentada.

Deberás asegurarte que la boca del bebé cubre el pezón y gran parte de toda la parte oscura alrededor del pezón. Ayúdale a amoldar sus labios en el pecho de manera que pueda hacer succiones perfectas. El pequeño debe conseguir amamantarse sin que le entre aire. Cuando el amamantamiento en uno de los senos haya terminado, deberás ofrecerle el otro. Será tu hijo el que te indique cuando ha terminado. Si no le apetece seguir comiendo, declinará tu oferta.

Cuando termine, frótate suavemente unas gotas de leche materna sobre los pezones. Si estás en casa, déjalos descubiertos hasta que la leche haya sido absorbida por la piel. Luego, te puedes poner en sujetador y la camiseta. Esto te ayudará a que los pezones no se te agrieten demasiado.

Tus pezones pueden estar sensibles durante los primeros días de la lactancia materna. Esto es muy normal. Si tienes muchos dolores, acude al médico y coméntale que es lo que te pasa. Es muy importante que durante el periodo de la lactancia bebas mucha agua y mantengas una dieta nutricional de calidad. Evitar las drogas y los medicamentos fuertes, a menos que tengas un tratamiento completamente revisado por tu médico.

bebe biberon 0 Preparar biberón para bebés
La preparación de un biberón es una tarea sencilla pero que se debe realizar con detenimiento y delicadeza para evitar descuidos que luego puedan afectar sobre la salud del bebé. Te contamos todos los pasos para la correcta preparación del biberón sin correr riesgos.

bebe biberon 1 Preparar biberón para bebés
Antes de utilizar el biberón lo recomendable es hervirlo junto a la tetina o chupete durante cinco minutos para desinfectar por completo.

bebe biberon 2 Preparar biberón para bebés
Retira el biberón del agua hirviendo y guárdalo tapado hasta el momento de la preparación.

bebe biberon 3 Preparar biberón para bebés
Si el bebé toma leche líquida, vierte en el biberón la cantidad indicada por el pediatra y calienta al baño María hasta conseguir la temperatura óptima para que no se queme.

bebe biberon 4 Preparar biberón para bebés
Puedes comprobar la temperatura utilizando un termómetro. Recuerda que la temperatura correcta es la misma del cuerpo humano: 37ºC.

bebe biberon 5 Preparar biberón para bebés
La forma más sencilla de verificar la temperatura es tirando unas gotitas sobre tu muñeca, si no te quema es que se la puede tomar sin problemas.

bebe biberon 6 Preparar biberón para bebés
Si utilizas leche en polvo, hierve agua en un recipiente durante unos minutitos y luego deja entibiar.

bebe biberon 7 Preparar biberón para bebés
Vierte el agua hervida pero entibiada en el biberón hasta alcanzar la mitad del volumen de leche que deseas preparar.

bebe biberon 8 Preparar biberón para bebés
Coloca la medida de leche en polvo indicada por el pediatra utilizando la medida dosificadora que incorpora el envase de la leche.

bebe biberon 9 Preparar biberón para bebés
Tapa el biberón con la protección y agítalo enérgicamente hasta homogeneizar la preparación. No deben quedar grumos en la leche.

bebe biberon 10 Preparar biberón para bebés
Añade la otra parte de agua hasta completar el volumen deseado.

bebe biberon 11 Preparar biberón para bebés
Luego de la toma, lava inmediatamente el biberón antes que la leche se seque y se generen microbios. Recuerda si no se lo acaba, no es recomendable guardar la leche sobrante para la próxima vez.

destetar Destetar al bebé
El destete, como otras etapas en el desarrollo de los niños, lleva tiempo. Algunos padres deciden aplazarlo para, así, evitar el trastorno que supone levantarte a media noche para preparar una papilla. Tarde o temprano la ingesta de leche materna, o de biberón, debe llegar a su fin. Puedes empezar a intentarlo a los seis meses. Piensa que lo mejor es que el bebé ya no tome el pecho, como máximo, al año y medio de edad.

Cuando veas que el pequeño ya se sienta solo y pide alimentos cuando estás comiendo, puedes empezar a plantearte este proceso. Si esperas demasiado tiempo, los dientes del pequeño se pueden ver afectados. Cuando los dientes comienzan a crecer, estos son un claro indicador de que ya ha llegado la hora de empezar a tomar alimentos más sólidos. Aquí tienes unos consejos que te pueden ayudar:

- Cuando tenga seis meses, puedes darle líquidos en un vasito de plástico. De esta forma, empezará a acostumbrarse a ese nuevo objeto.

- A los 8 meses prepárale una tacita con algún zumo o algo de leche que pueda tomar cuando está comiendo. Comienza dándosela una vez al día, una semana después podrás dársela durante dos de las comidas.

- Ten paciencia, ya que aprender a beber no es nada fácil. Debes enseñarle a coger el vaso y a ponérselo en la boca.

- No tengas prisa. Puedes destetar al pequeño en un 85% y darle algún biberón durante la noche para que consiga dormir mejor.

baby nursing Cuidar los pezones agrietados
Las mamás, sobre todo las primerizas suelen tener problemas a la hora de alimentar a sus hijos con sus senos. Uno de los escollos más comunes es el agrietamiento de los pezones.

Esta dolencia surge si no se coloca correctamente al bebé al lactar o el no se agarra bien a su seno, lo que puede acabar con los pezones agrietados, inflamados y doloridos. La causa más frecuente sin embargo, es una mala posición o el agarre incorrecto que le permite al bebé que muerda o lesione los mismos.

Ve cambiando al bebé de posiciones entre toma y toma y limita el tiempo de succión. En los climas húmedos lo mejor para los pezones agrietados es la luz del sol y no pongas en tus senos paños que contengan plástico o forros que mantengan la humedad.

Es importante conocer cómo aliviarlos, y para ello es adecuada la leche de las madres. El líquido posee propiedades cicatrizantes para estos casos, así que aplicaremos un poco en la zona.
Mantén bien limpios los pezones, lo que se consigue sólo con agua y dejando que se sequen al aire –si se puede al sol, mucho mejor.

Otro método para aliviar el dolor y las pequeñas heridas es utilizar algún tipo de protección que impida los roces con la ropa.

Entre los fármacos usados para el tratamiento es la crema de caléndula: mantiene los pezones lubricados y, como es natural y no contiene aditivos artificiales, podemos dejarla aunque nuestro bebé vaya a alimentarse inmediatamente.
Las cremas hechas a base de caléndula tienen propiedades astringentes, fungicidas, antisépticas, cicatrizantes y anti-inflamatorias.

Si no se curan naturalmente, hay que consultar al doctor: si se agrava el cuadro, todo puede desembocar en una inhibición del reflejo de eyección, una retención láctea o incluso mastitis, las cuales nos pueden llevar a interrumpir la lactancia.