
El mes de febrero ya ha llegado en medio del frío y de la nieve. Sin embargo, una fecha muy especial para los niños se acerca: Carnaval. Sin duda, es muy divertido poder romper la rutina gracias a la magia de un disfraz. Pero conviene no reducir dicha diversión a un solo día, es decir, merece la pena tomar el proceso y los preparativos como un entretenimiento positivo para compartir en familia. De este modo, también crece la motivación y la ilusión del niño porque se implica en la elección de su propio disfraz.
Por otro lado, existen varias decisiones que se deben pensar antes de elegir dicho disfraz. Por ejemplo, existe la opción de que el niño vaya disfrazado del mismo modo que su grupo de amigos. En este caso, se refuerza también los vínculos de amistad dentro de la propia pandilla.




























































