
Una de las claves de cualquier juego es que pueda ser entretenido a la vez que aporta algún tipo de conocimiento al niño. Los más pequeños de la casa están en un proceso de transformación constante por ello, conviene aprovechar esa receptividad para fomentar en los niños el afán de saber. Por ejemplo, las sopas de letras son un juego universal con el que disfrutan mayores y también niños.
Pero además, las sopas de letras son positivas por varias razones. Ayudan a los niños a adquirir nuevos conceptos, por tanto, perfeccionan su vocabulario, disfrutan con el arte de las palabras y mejoran también su nivel de compresión. Por otra parte, una sopa de letras también ayuda al niño a fijar su memoria visual y su concentración ya que tiene que poner una gran atención en el detalle. Sería recomendable que los niños se acostumbren a busacar en el diccionario aquellos conceptos que no comprenden.





























































