
La salud de la piel también es necesaria para el bienestar de cualquier niño. En este sentido, algunos bebés sufren por tener piel atópica. La piel atópica es una alteración del sistema inmunológico de la piel que tiene como objetivo proteger de la deshidratación o de otros agentes externos. ¿Cuáles son los síntomas? La piel del niño muestra una gran sequedad y también, picor. Por otra parte, puede tener algunas zonas del cuerpo enrojecidas o con descamación. Estas molestias no se dan siempre, es decir, pueden aparecer de forma intermitente, varía en función de cada temporada.


En el embarazo, es posible sufrir retención de líquidos. Sin embargo, ninguna mujer debería privarse del placer de beber agua cuando el organismo, de verdad, lo demanda en forma de sed. De hecho, con la llegada de las altas temperaturas del verano, es más habitual que cualquier mujer beba más agua. Está claro que al beber más, la mujer también acude en más ocasiones al baño. ¿Cuál es la cantidad recomendada de líquidos cada día?


Uno de los trastornos más difíciles de diagnosticar es el autismo, ya que se trata de una enfermedad que no presenta siempre los mismos síntomas, algo que es debido a que hay diversos grados de la enfermedad y dependiendo del que se padezca son unos u otros síntomas. De todas formas, hay muchos síntomas comunes para cualquier tipo de autismo que son los que pueden dar la voz de alarma para que visites a un especialista que te diga si tu peque lo sufre y en qué grado.
El principal síntoma del autismo infantil es la dificultad, y en algunos casos incapacidad, para relacionarse tanto con otros niños como con cualquier adulto. Un diagnóstico precoz es la clave para que los niños puedan recibir todas las atenciones necesarias desde el primer momento, ya que cuanto más se tarde en diagnosticar más retrasos puede provocar en su desarrollo.


El líquido amniótico es algo vital para el desarrollo del bebé en el útero materno durante los 9 meses de gestación. Entre sus muchas funciones está la de proteger al bebé de lesiones o de una pérdida de calor, así que es vital que este líquido se mantenga en una cantidad adecuada para que no surja ningún problema. Su pérdida es una de las mayores preocupaciones que tienen las mujeres embarazadas.
Este líquido es acuoso y tiene un color ligeramente amarillento, conteniendo nutrientes esenciales para el crecimiento y desarrollo del bebé como pueden ser proteínas, lípidos, carbohidratos o electrolitos. Todos ellos los traga y los elimina posteriormente a través de la orina. Las pérdidas de líquido amniótico son desconcertantes para las embarazadas, especialmente cuando se encuentran en la recta final del embarazo ya que puede ser difícil distinguir entre esta pérdida o la rotura de la bolsa.


La piel de un bebé es muy sensible, por ello, merece la pena poner atención en esta cuestión para poder cuidar del bienestar de los niños. Hay que tener en cuenta que la piel del peque es cinco veces más sensible que la de cualquier adulto. Por ello, la higiene y la hidratación forman parte del bienestar de cualquier niño. El baño caliente por la noche ayuda al niño no sólo a cuidar de su piel sino que también, potencia al máximo su descanso nocturno. A la hora de cuidar todos los detalles del baño, es aconsejable utilizar productos adaptados a la piel del bebé. Por ejemplo, puedes comprar un gel neutro y también, un champú que no irrite los ojos del niño. Después del baño, puedes aplicarle una crema para hidratar su piel. Pero previamente, debes haberle secado toda la piel perfectamente con una toalla suave.


Con la llegada del verano hay que poner especial cuidado en la salud ya que las altas temperaturas pueden perjudicar tanto a pequeños como a mayores, por ejemplo con una insolación, deshidratación, golpes de calor, diarreas, etc. Hoy me gustaría centrarme en las diarreas infantiles veraniegas, que suelen ser muchas ya que las altas temperaturas de esas fechas generan el ambiente idóneo para que se multipliquen los virus y bacterias que la causan.
La diarrea también está causada por la desnutrición y la deshidratación, así que hay que tener mucho cuidado y controlar todas esas cosas. La principal característica de esta enfermedad es que el niño hace caquita muchas más veces de lo normal, la cual puede ser blanda, líquida o semi-líquida. En algunas ocasiones está acompañada de otros síntomas como la fiebre lo los vómitos, lo cual se agrava mucho más con el calor.


Hace un par de días escribía un artículo sobre la diabetes infantil y hoy me gustaría centrarme en otra enfermedad “de adultos” que en ocasiones también afecta a los más pequeños: la hipertensión arterial. El porcentaje de niños que la sufre es muy bajo pero factores como la herencia genética y la mala alimentación influyen de forma determinante. Según varios estudios, si ambos padres son hipertensos, el 50% de los niños heredan la enfermedad, mientras que si solo uno lo es el porcentaje baja al 33%.
Los niños prematuros o con bajo peso al nacer también tienen posibilidades de desarrollar la enfermedad, tanto en su infancia como en su etapa adulta. Los niños con obesidad tienen también muchas posibilidades de padecer hipertensión, además de los que tienen problemas cardíacos crónicos. Así pues, es muy importante que los hábitos de los niños sean totalmente sanos, especialmente los alimenticios.






















































