
El cuidado de la salud bucal es fundamental desde la más tierna infancia, de hecho, conforme antes se cuida de la dentadura, mejor para poder prevenir ciertos problemas. Además, los niños no sólo pueden visitar al dentista sino que en cierto momento, en caso de necesidad, también pueden requerir el tratamiento de un ortodoncista, en caso de que el niño necesite llevar aparato. Pero el miedo es un sentimiento bastante universal en muchas personas cuando se piensa en el dentista. ¿Por qué?
En primer lugar, los niños puede que hayan heredado este miedo. Es decir, que lo tengan porque han escuchado alguna experiencia traumática en sus padres vinculada con el dentista. También puede suceder en caso de que los niños no hayan visto a sus padres ir a la consulta. Por tanto, merece la pena dar un ejemplo positivo a los peques.




























































