Comedores escolares
Cada vez son más los niños en edad escolar que tienen que comer en el colegio, ya sea por comodidad de sus padres, bien por la incompatibilidad de sus horarios de trabajo con el escolar, o porque puede convertirse en una buena solución para los niños que comen poco o mal en su casa.

Si has decidido que tu hijo coma en el comedor escolar, tienes que tener en cuenta algunas cosas:

¿Cómo es un buen menú?

– Tiene que incluir alimentos de temporada así como frutas frescas, hortalizas y verduras.
– Tiene que ser distinto según la época del año. En épocas de calor se recomiendan comidas ligeras como ensaladas de arroz o de pasta, etc; mientras que en las de frío son deseables las comidas calientes: potajes, guisos, etc.
– Se tienen que emplear técnicas culinarias como: plancha, horno, etc. No hay qye abusar de los fritos y rebozados.
– Los segundos platos tienen que ir acompañados de guarniciones o salsas y no siempre de patatas fritas o salsa de tomate.
– Es vital la frecuencia semanal de alimentos básicos: verduras, pescado y legumbres, una vez por semana; fruta preferentemente en los postres; precocinados, no más de 2 veces por semana.
– También hay que tener en cuenta la buena presentación de los platos y la variación de los menús para que los niños no se aburran.

Dietas especiales

Los niños que no pueden comer según qué alimentos (gluten, lactosa…) o tienen problemas de salud (como la obesidad o la diabetes), necesitan una dieta especial. No debería haber pegas para la elaboración de este tipo de menús específicos.

La higiene

Es sin duda lo más importante. La higiene debe extenderse al buen estado de los alimentos, locales o utensilios hasta el cuidado de todos aquellos que manipulen los alimentos. Los monitores tendrán que vigilar la higiene de los niños antes de entrar al comedor, obligándoles a que se laven las manos siempre antes de comer.