Cómo actuar en caso de atragantamiento
En países como Estados Unidos el atragantamiento es la principal causa de accidente y muerte accidental, en la mayoría de los casos se produce con un alimento. Por eso hay que tener mucho cuidado con lo que nos llevamos a la boca y procurar masticarlo bien para que al tragar no tengamos problemas. Las comidas más peligrosas son las salchichas, las palomitas de maíz, los caramelos o las uvas. El hecho de que sean alimentos que no se deshagan fácilmente con la saliva debido a su grosor, su forma y su superficie.

En el caso de los bebés, se recomienda adaptar la comida, cortar en trozos más pequeños o incluso aplastar los alimentos potencialmente peligrosos. Nunca le des a un bebé alimentos que no sabes si podrá masticar con facilidad. Ante la duda, es mejor prepararle otra cosa. Nunca dejes que tu hijo coma mientras corre, juega o está tumbado. Es importante extremar todas estas precauciones con los niños menores de 4 años.

En caso de atragantamiento o asfixia no hay que perder la calma, pero deberás ayudar a expulsar de las vías respiratorias cualquier cosa que le pueda haber obstruido, para ello deberás efectuar con el puño una serie de compresiones rápidas en el centro del abdomen, justo por debajo de las costillas, esa técnica se conoce como maniobra de Heimlich ha permitido salvar muchas vidas. Sin embargo, para bebés menores de un año se efectúa de otra forma.

Si el bebé es capaz de respirar es conveniente empezar por los clásicos golpecitos en la espalda y dejarle toser para que trate de resolver por sí mismo el atragantamiento. No intentar extraer el objeto con los dedos. Si el atragantamiento no se resuelve en pocos minutos o la tos se empieza a debilitar, llevarle al hospital rápidamente de urgencias.