
Durante los primeros meses, el bebé puede sufrir algunos cólicos provocados por los gases generados durante la formación de su flora intestinal. Será bueno conocer algunas formas para calmar el llanto de tu bebé, relajarlo y dormirlo sin necesidad de darle medicamentos.

Lo primero que debes hacer es asegúrate de que el bebé está completamente limpio. Si no lo está, cámbiale y ponle pañales nuevos.

Realízale movimientos suaves y firmes para que note que no está solo. Frótale tu mano en el vientre para proporciónale calor, eso le relajará.

Flexiona sus piernas haciendo que las rodillas lleguen hasta su pecho, este ejercicio ayudará a evacuar los gases que pueda tener acumulados y le hagan daño.

Procura que la ropa suelta, si es posible quítale el pañal para que se sienta más cómodo, lo importante es hazle sentir que nada le aprieta o comprime.

Cámbiale de posición hasta encontrar una que le resulte placentera. Muévelo con movimientos repetitivos, suaves y armónicos. Aunque este llorando no te impacientes, dentro de un rato se encontrara mejor, seguro.

Ponlo boca abajo y con la otra mano puedes darle pequeñas palmaditas que ayudarán a tranquilizarlo.

Háblale con voz serena y en tono bajo, tienes que transmitirle tranquilidad, seguridad y confianza. Si le pones más nervioso aun padecerá más.

Cántale canciones de cuna o arrullos, con el tiempo el bebé asociará estas melodías con algo agradable y dejará de llorar.

Distráelo enseñándole juguetes de colores o que hagan soniditos. Aumenta el estímulo rozando los juguetes sobre su piel.

También puedes darle un baño con agua tibia. El agua facilitará que se relaje. Puedes realizarle algunos ejercicios comentados dentro del agua.
Es importante provocar el eructo o “provechito” luego de cada ingesta de leche para liberar el aire que haya ingresado con la succión. Si lo hace tendrás la certeza que le ha sentado bien y que no le va a doler la barriguita.
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