Cómo conciliar la vida familiar y laboral
Durante los tres primeros años de vida del hijo, se te presenta la opción de pedir una excedencia. Las mamás y papás tienen derecho a conciliar su maternidad y paternidad con el mundo laboral. No obstante, prescindir del sueldo durante una temporada puede resulta una alternativa inapropiada, sobre todo cuando hay que hacer frente al pago de tantas facturas.

En los últimos años la administración ha abierto el abanico de posibilidades conciliadoras:

1. La baja compartida puede ahorra problemas cuando la madre necesita reincorporarse antes del trabajo. Se puede disfrutar tas la baja maternal o de forma simultánea (en el caso de que ambos miembros de la pareja se dediquen al cuidado del bebé al mismo tiempo). Las semanas que la madre cede al padre no restan días a la baja paternal, sino que se suman a ese tiempo.

2. Permiso de lactancia. Las madres tienen derecho a ausentarse una hora del trabajo o dividir esas horas en dos fracciones para alimentar al bebé. También puede sustituir este derecho por una reducción de su jornada en media hora o acumularlo en jornadas completas (eso si la madre lo pacta con la empresa en la que trabaja o la recoge su convenio), lo que suele suponer dos semanas más de permiso.

3. Reducción de jornada. Cuando termina el permiso de lactancia, muchas madres se acogen a esta fórmula que lleva aparejada una desventaja: la reducción de la parte proporcional del sueldo. De ahí que haya quienes prefieran reducir el mínimo establecido (1/8 de la jornada) para que sus ingresos no se vean mermados.

4. Las medidas de conciliación para las adopciones y acogimientos son las mismas que cuando se trata de hijos biológicos. Pero si es una adopción internacional en la que es necesario que los padres se desplacen al país de origen, el periodo de suspensión por maternidad y paternidad podrá iniciarse hasta cuatro semanas antes de la resolución de la adopción.