
Los bebés suelen nacer con las uñas cortas y blanditas, pero les crecen muy rápido. Por es muy importante cortarlas para evitar que se rasguñen y no se les acumule suciedad. Te damos los siguientes consejos en para córtale las uñas a tu bebé sin causarle dolor ni molestias. Lo que necesitas son unas tijeras o mejor cortaúñas de puntas redondeadas, una lima infantil y unas gasas esterilizadas.

El momento perfecto para cortarles es después del baño, ya que suelen estar más relajados, aunque también podemos esperar cuando el bebé esté dormido. El agua ablanda las uñas y si está dormido no moverá las manos y le podrás cortar sin que se de cuenta.

Solicita ayuda a otra persona para que sostenga las manos o pies del bebé y evitar que sus movimientos puedan producirle un corte.

Antes de cortar las uñas revisa el color que debe ser rosado, si tienen otra tonalidad más oscura o ves que la uña se le clava en la piel consulta al médico.

Agarra firmemente su mano o pie al que vayas a cortar las uñas y pon los dedos en dirección hacia abajo, así será más fácil ver lo que estamos cortando.

Presiona suavemente la yema de cada dedito y corta la parte que sobresalga con una tijera o cortaúñas redondeado.

Realiza el corte con mucho cuidado de no dañar su piel, siguiendo la forma redondeada del dedo de las manos y en forma recta en los pies.

Con una lima especial para bebés quítales las asperezas o puntas que puedan haber quedado, ya que si no se pueden rascar.

Si accidentalmente le produces un corte superficial en la piel, utiliza una gasa esterilizada y presiona sobre la herida hasta que deje de sangrar. No te alarmes, enseguida se le curará. Pero si podemos evitar que esto suceda mucho mejor.

Para terminar la manicura infantil, límpiale las manos y pies con una gasa humedecida en agua tibia, previamente hervida para que esté desinfectada.


























































