Cómo eliminar los ácaros del entorno del bebé
Los ácaros del polvo, aunque son invisibles para el ojo humano, son los principales responsables de las alergias en los bebés y niños pequeños. Conviven con nosotros en nuestras casas, nacen, anidan y proliferan en cojines, mantas, cortinas, alfombras… y especialmente en las camas y cunas, al ser estas frecuente depósito de minúsculos residuos de materias orgánicas. Aunque lavemos y sacudamos bien la ropa de cama de los pequeños y eliminemos la suciedad visible -pelos, por ejemplo- pueden quedar escamas de piel, de las que los parásitos se nutrirán.

Los ácaros prefieren vivir y reproducirse en ambientes cálidos y húmedos, por lo que tienen a multiplicarse especialmente en las estaciones de primavera y otoño, coincidiendo por eso en dichos meses del año con la mayor incidencia de las alergias en niños y mayores.

Los síntomas de un niño alérgico a los ácaros, en principio pueden asimilarse a los de cualquier otra alergia respiratoria: estornudos, nariz taponada… Si el niño sufriera además dermatitis atópica, podrían superponerse ambas patologís y podrían aparecer zonas de la piel enrojecidas o con heridas o pequeñas ampollas, ya que los ácaros intentarían colonizar las lesiones propias de la dermatitis.

¿Cómo podemos hacer desparecer a los ácaros del entorno de un niño alérgico?

    – Mantener las ventanas abiertas durante las limpiezas y ventilar la casa a diario
    – Intentar mantener una temperatura de 20ºC y una humedad no mayor al 40 %
    – Aspirar semanalmente el colchón de su cama o de su cuna
    – Utilizar fundas para los colchones y almohadas que puedan ser lavadas con frecuencia y que soporten temperaturas de unos 60º (a las que los ácaros mueren), e intentar que si el niño tiene juguetes de tela o de peluche estos puedan recibir el mismo tratamiento
    – Aplicar 2 o 3 veces por semana un spray acaricida, sin olvidar que los ácaros muertos pueden seguir provocando alergia, y que después de su uso es necesario aspirar la superficie sobre la que se ha utilizado

En resumen, una limpieza frecuente y cuidadosa disminuirá la concentración de ácaros en el ambiente doméstico, lo cual es beneficioso no sólo para los niños alérgicos sino para todos los habitantes de la vivienda.