Cómo poner límites a un niño mimado
Los niños mimados son aquellos que por la educación que han recibido se consideran el centro del mundo. Por ello, en su protagonismo creen que sus necesidades siempre tienen que ser cubiertas de una forma inmediata. La responsabilidad es de los adultos que con su modo de actuar y de comportarse han enviado este mensaje totalmente distorsionado al niño. Por ello, en ocasiones, los padres sienten que el tema se les ha ido de las manos sin darse cuenta.

Nunca es tarde para ayudar al niño a tener una forma de comportarse más adecuada en base a la Inteligencia Emocional. Los niños mimados se pueden convertir en adultos con problemas en sus relaciones de pareja y con una baja tolerancia a la frustración. Del mismo modo, también pueden arrastrar problemas al trabajar en equipo. ¿Cómo poner límites a un niño mimado?

En primer lugar, estableciendo pactos entre la pareja para tener una firmeza y una coherencia en las normas de la casa. Muchas veces, es el padre o la madre quien cede ante los caprichos infantiles, de esta forma, quita autoridad al otro cónyuge. Por otra parte, es importante aprender a decir no. Es bueno empezar por temas materiales a recortar los caprichos infantiles. Por ejemplo, se puede limitar el día en el que puede comprarse alguna chuchería al sábado o el domingo.

Para actuar en base al criterio de un buen profesional puedes animarte a pedir consejos a un especialista que te irá acompañando en el proceso de mejora del niño. Por otro lado, también es bueno hacer autocrítica. Existen padres que al trabajar tanto y pasar poco tiempo con sus hijos, el tiempo que están con ellos, quieren dárselo todo. Esto es un error. Para lograr poner límites a un niño mimado mantente siempre firme en relación con los horarios de estudio, comida y juegos. Además, intenta enseñarle que existen otras formas de entretenimiento alternativas a la televisión. Para ello, marca un horario en el que es posible ver la tele.