Comportarse en los parques infantiles
Los parques infantiles se llenan de niños y niñas para divertirse en un ambiente exterior y sin riesgo. Sin embargo, los más pequeños no siempre son conscientes de los peligros a los que se pueden enfrentar. La seguridad de las zonas de juego es buena, pero requiere de ciertas mejoras. Para que no haya ningún tipo de peligro, no solo es importante el mantenimiento y buen estado de las instalaciones, sino la educación de los padres y las normas de comportamiento que deben transmitir a sus hijos.

Los parques infantiles han adquirido en los últimos años un aspecto casi futurista, se han convertido en pequeños parques de atracciones, con un diseño por lo menos llamativo. Arriba, abajo, arriba, abajo… los niños no paran. Pero los padres no podemos despistarnos, es fundamental que estas zonas se encuentren en las mejores condiciones para evitar los sustos o caídas en las que puedan hacerse daño.

Respeto. Los niños y niñas no deben empujarse mientras juegan con los equipos de juego. Lo conveniente es que lo disfruten sin prisa y, en la medida de lo posible, con orden. Cuando utilicen los juegos, deben hacerlo correctamente: por ejemplo, al lanzarse por el tobogán, tienen que hacerlo sentados, con los pies hacia delante y no se recomienda ponerse de pie en los columpios.

Hay que tener cuidado con la ropa: no es conveniente llevar ropa muy holgada, con cordones o cuerdas cuando se juegue en un parque infantil. Puede convertirse en un serio peligro, ya que se pueden quedar enganchados en el aparato y causar lesiones al menor.

Es recomendable avisar a niños y niñas de que tienen que tomar precaución en las superficies que pisan y agarrarse firmemente en las estructuras de trepar con el fin de evitar dolorosos resbalones y sustos. Los niños menores de tres años deben ir siempre acompañados constantemente de un adulto, que no les dejaran solos en ningún momento. Al mínimo despiste, se puede caer del tobogán o engancharse con el columpio.