
La hora de comer puede ser un suplicio para muchos niños y papás, que deben aportar un esfuerzo extra casi diario, para que su hijo se termine la comida todos los días.
Muchas veces puede resultar agotador para ambos, pues el niño acaba por considerar la hora de la comida como el tener que pasar un mal rato, y la preocupación de los padres se manifiesta al ver que su hijo no come con apetito o lo hace mal.
Si tienes problemas para que los pequeños de la casa se sienten a la mesa, eso se acabó. Especialmente no es nada fácil convencer a los niños de comer algunas verduras. Pero si el puré de zanahoria se convierte en una barba o las judías en cejas, la cosa cambia.
Existen en el mercado unos platos llamados Food Face con los que conseguirás que se diviertan mientras comen, y que además olviden que no les gustan las verduras.
Food Face es un plato de cerámica de tamaño mediano con una simpática cara que les anima a los pequeños jugar con la comida. Se deben utilizar diversos alimentos para caracterizar al personaje con barba, sombrero, bigotes o pelo.
También los pequeños podrán pintar con la comida, y las mamás y papás lo podrán decorar a la hora de servirla. Servirá para estimular tanto su apetito como su imaginación.
Las posibilidades son muy variadas. Eso sí, tenemos que inspirarnos en el personaje cuando planeamos el menú del día.
Sin duda es una gran idea para crear platos originales, para mantener a nuestros niños en la mesa y para enseñarles a apreciar la comida estimulándoles de otra manera. Si estáis interesados, podéis conseguir toda la información en la web de su diseñador Jason Amendolara.


























































