Consejos para ayudar a un recién nacido
El momento del nacimiento es único e irrepetible, el recién nacido abandona el lugar donde comenzó a formarse y la madre vuelve a estar sola en su cuerpo, pasan a ser dos personas diferentes y separadas, pero que unidas deben emprender un nuevo camino. Los cambios que el bebé debe afrontar son muy diversos, no conoce nada y solamente sus padres serán capaces de transmitirle calma y seguridad en un mundo completamente desconocido para el recién nacido.

Cuando estaba en el interior de la madre nunca padeció hambre, frío, calor ni dolor. Nunca se sintió solo ya que siempre se encontraba acompañado y su cuerpo estaba en constante contacto con el útero de la madre, rodeado de un líquido protector. Dentro de ese mundo tan maravilloso podía flotar, jugar, moverse y escuchar los latidos del corazón de su mamá.

Cuando el recién nacido sale del vientre, se encuentra de repente con un mundo abierto, en el que existe la fuerza de la gravedad que le impide moverse como lo hacia antes, mucha luz que molesta sus ojos, siente frío, calor, hambre y soledad. Ahora debe ser fuerte para crecer y hacer su vida. Las primeras necesidades durante sus primeros días de vida son:

– Comunicación: El bebé necesita sentirse comunicado constantemente con su mamá, sintiendo su amor y su voz. Por lo que la mamá debe estar cerca de él, satisfacer sus necesidades y sobre todo brindarle la seguridad que necesita, ya que está indefenso.

– Contacto: Para sentirse querido requiere estar en contacto, cogerlo en los brazos, acunarlo, apretarlo contra el pecho. Es el único modo de aliviar su angustia y de que pierda los miedos, se sentirá acompañado en todo momento y arropado por los suyos, gente que se preocupa por él.

– Alimentación: Para que pueda ser fuerte y sano es fundamental alimentarlo correctamente en el momento de la lactancia, mirarlo a los ojos, darle calor al abrazarlo, para que pueda disfrutar de ese momento y sentirse cómodo.