El parto es seguramente el momento más doloroso en la vida de una mujer, aunque también uno de los más bonitos. Nuestro objetivo es darte algunos consejos para intentar que tengas el menor sufrimiento posible, en definitiva conseguir un parto sin dolor.

Lo primero que tienes que tener claro es que la relajación es fundamental, ya que su propósito es reducir la tensión muscular y aliviar el dolor. Al igual que la respiración también resulta importante. Algunas mujeres prefieren no moverse durante la fase de dilatación y otras aseguran que los movimientos rítmicos ayudan a aliviar el dolor durante el momento del parto.

Cuando tengas la primera contracción debes realizar la respiración abdominal, inhalar por la nariz en seis veces. Retener el aire durante unos tres segundos y expulsar el aire en doce exhalaciones. Repetir hasta que la contracción pase. Sin contracciones, el objetivo es brindar oxígeno al bebé, que también tendrá que hacer un esfuerzo para salir del interior de su madre. Debes hacer una sola respiración combinada, es decir pulmonar y abdominal.

Cuando tengas la sensación de que el bebé quiere nacer, lo primero es avisar al médico que nos asistirá al parto. Mientras tanto, debes hacer una respiración para contener el puje. Se trata de una respiración a nivel de la garganta, superficial y rápida, pudiendo ser por la nariz o por la boca.

La respiración para empujar es la más complicada y requiere cierta práctica. Cuando ya está todo preparado para el parto, tienes que tomar la mayor cantidad de aire posible y al mismo tiempo hacer fuerza para facilitar la salida del bebé. La fuerza debe estar dirigida a la pelvis, tratando de evitar que se vaya por otros lugares.

En importante mantener la calma en todo momento, seguro que el bebé nace en perfectas condiciones de salud, debes ser positiva y tener la confianza en que todo va a salir bien. Es recomendable que el acompañante te de soporte durante todo el procesa y conozca todos los pasos del parto. Evita gritar de dolor si no es para desfogarse, es mejor concentrarse en respirar y el dolor desaparecerá en pocos segundos.