Crear un hogar estable
La palabra hogar es muy positiva en tanto que te permite darte cuenta de lo importante que es crecer en un ambiente positivo, es decir, en un lugar lleno de seguridad y en el que no existen peligros desde un punto de vista emocional. El hogar es ese refugio de paz y de serenidad en el que te refugias y encuentras tu propio espacio. Pues bien, cuando se tienen hijos todavía es más importante crear un hogar estable. El término estabilidad remite a equilibrio y a orden.

Dicho orden tiene que ver con los horarios regulares. Es decir, el niño necesita de una rutina diaria para sentirse seguro. Por ello, nada como tener una agenda. Por otro lado, un hogar feliz es también aquel en el que se cuida de la economía, es decir, se apuesta por el ahorro porque siempre es bueno tener un dinero ante cualquier imprevisto de futuro. Vivir por encima de las propias posibilidades es un error grave.

Por otro lado, es verdad que nadie debe renunciar a su ámbito profesional por el hecho de tener hijos, sin embargo, los niños son la prioridad. Por ello, ningún niño debe sentirse desplazado porque su padre pase muchas horas en la oficina. Este tipo de situación aporta poca estabilidad emocional en tanto que hay un punto en el que los niños puede que no conozcan de verdad ni siquiera a sus propios padres. El conocimiento implica estar juntos, hacer planes, compartir tiempo…

El amor es uno de los ingredientes más importantes de un hogar estable y que aporta felicidad. Por ello, los niños deben ser educados en valores y normas que potencian un crecimiento positivo y saludable. Crecer en un hogar feliz es excelente incluso desde el punto de vista del rendimiento académico.