Cura de puntos tras el parto
La pareja comienza una “etapa diferente”, salpicada de novedades, tras la llegada del bebé. Y la mujer busca tranquilidad para recuperar el estado normal de su organismo: el útero, la vagina, los ovarios, los músculos abdominales han de retomar sus dimensiones habituales.

Una de las tareas más importantes a llevar a cabo en el cuerpo de la mujer es la cura de los puntos. Un aspecto necesario consiste en mantener una excelente higiene general, por lo que la ducha diaria te sentará de maravilla.

Si te han efectuado una episiotomía, lo ideal es que mantengas siempre la herida limpia y seca para su total cicatrización. Entre los 7 y 10 días después del parto tiene lugar la cicatrización de la episiotomía… Los puntos aplicados externamente caen solos.

Sigue las siguientes recomendaciones para que tu bienestar aumente:

1. Si te produce alivio, lava los puntos tantas veces como desees y al menos dos o tres veces al día con agua hervida con sal (no es preciso usar ningún antiséptico ya que la sal lo es) y siempre tras defecar u orinar.

2. El lavado debe realizarse a chorro y en dirección de la vagina al ano, jamás en sentido contrario y sécala adecuadamente. Un secador con aire no excesivamente caliente será suficiente. O bien, presiona con una compresa sobre la herida (no la arrastres por encima de ella) a fin de que quede seca. No son aconsejables los baños de asiento prolongados ya que reblandecen la herida.

3. Es preferible que las compresas sean de algodón y cámbiate la comprensa con bastante frecuencia.

4. Trata de no utilizar braguitas ni pantalones ajustados.

En caso de que se te haya practicado una cesárea, la herida cicatrizará en 5 o 6 días y los puntos (o grapas) te serán retirados entre el 6º y 7º día. Puedes ducharte sin problemas, lo único es que debes secar bien los puntos (con una gasa presionando sobre cada uno de ellos) y cambiar el apósito.