Desarrollo de la autoestima y la asertividad en el niño
Uno de los propósitos que deberían marcarse tanto profesores como padres es potenciar la asertividad y la autoestima en los menores. En muchas ocasiones el éxito del niño dependerá del desarrollo de estos dos rasgos tan importantes.

La asertividad

La asertividad es una conducta aprendida a partir de los múltiples elementos socializadores desde el nacimiento hasta la edad adulta, una conducta que consiste en que la persona no se deja manipular ni tampoco manipula a los demás. Parte de la libertad de elección.

El experto Miguel Costa define la asertividad así:

Es el arte de expresar clara y concisamente tus deseos y necesidades a otra persona mientras eres respetuoso con el punto de vista de ésta.

La persona asertiva tiene la capacidad de:

– Decir que “no”.
– Pedir favores y hacer requerimientos.
– Expresar sentimientos positivos y negativos.
– Iniciar, continuar y terminar conversaciones.
– En definitiva, la asertividad no resuelve por sí misma las dificultades o los conflictos, pero los plantea de un modo más satisfactorio para las dos partes implicadas.

La capacidad de ser asertivo o socialmente competente no se hereda, no es algo innato e inamovible, sino que se va aprendiendo a lo largo de la vida y los adultos (padres, profesores…) tienen la obligación moral de enseñarles a manejarse bien con las demás personas. La asertividad, que forma parte de la autoestima, es un escudo que protegerá al niño de por vida. En el ámbito académico, un profesor que quiera fomentar las habilidades sociales en su clase, estimulará el trabajo en equipo y encarará directamente cuantos problemas de enemistad, agresividad, liderazgo surjan en el grupo.

Relación entre autoestima y asertividad

La autoestima es la evaluación que haces de ti mismo, teniendo en cuenta tus características personales.
El autoconcepto es el conjunto de ideas, actitudes y cogniciones que mantienes sobre los distintos aspectos de tu personalidad y de tus aptitudes.

La asertividad es un tipo de conducta y la autoestima se define por la acción de las personas.

La persona con buena autoestima basa su acción en la racionalidad y el realismo, en funcionar con los parámetros de la razón y en aceptar que las cosas son como son respetando la realidad. Una persona con conducta asertiva funciona del mismo modo, es decir, racionalmente.