Desarrollo de los ojos del bebé
Los ojos de tu bebé son una parte muy importante por su especial sensibilidad. Comienzan a desarrollarse dos semanas después de la concepción.

Las estructuras mayores del ojo se forman en las cuatro semanas siguientes. En los últimos siete meses de embarazo los ojos continúan creciendo y madurando, y el nervio que conecta el ojo al cerebro (nervio óptico) se forma.

Al nacer, el ojo de un bebé es de aproximadamente el 75% del tamaño de un ojo adulto. Durante los primeros dos años de vida, el nervio óptico, la función visual, y las estructuras internas del ojo continúan su desarrollo.

En los primeros años de su vida, los niños producen mucha más mucosidad que los adultos, tanto de nariz, como de sistema respiratorio y ojos. Así, es habitual que se despierten con más legañas.

¿Cómo se determina el color de sus ojos?
Existen genes que determinan el color, y son los colores oscuros dominantes y los claros recesivos. Cada individuo tiene una información genética doble compuesta por 50% de la madre y 50% del padre.

Cuando existe un gen dominante y uno recesivo, se manifiesta el dominante. Se manifestará el gen recesivo cuando los dos lo son. Aumentarán las posibilidades de que el niño tenga los ojos verdes o azules, si el padre los tiene claros.

¿Qué puede ver un bebé?
Los recién nacidos no ponen mucha atención al mundo visual, pero reaccionarán a la luz pestañeando. De las 6 a 8 semanas de edad, los infantes van a fijar su mirada en un objeto y van a seguir su movimiento.

Su agudeza visual es aproximadamente 20/400, lo que equivale a ver solo la letra “E” en una tabla de letras para examinar la vista. La visión lentamente aumenta a partir de los dos años. La visión del color está presente al nacer.