problemas lateralidad Detectar problemas de lateralidad
La lateralidad es la tendencia espontánea en la infancia a utilizar una de las partes simétricas del cuerpo. Es importante que padres y profesores estén atentos al desarrollo de los más pequeños para detectar a tiempo cualquier trastorno, para así evitar problemas futuros de aprendizaje o lateralización incorrecta. Un niño suele ser diestro o zurdo. La tendencia general cuando se trata la lateralidad es centrarse en el uso dominante de una mano sobre otra, en concreto en la escritura. Sin embargo, el problema viene cuando el cuerpo humano cuenta también marca lateralidad en ojos, piernas y oídos.

Es a partir de los 4 años y hasta los seis, que el niño comienza a definirse la dominancia en sus gestos automáticos y en procesos sencillos como coger el lápiz o jugar a la pelota. El uso del lado izquierdo o el derecho no es un problema. No obstante, puede suceder que la dominancia sea alterna, como ser zurdo de mano pero diestro de ojo (lateralidad cruzada). Pueden desarrollarse determinados trastornos que se traducen en dificultades de aprendizaje en las áreas de escritura, lectura o cálculo, así como en problemas psicomotrices que afectan al desarrollo motor de los más pequeños.

Este problema se puede detectar si muestra una velocidad lectora lenta, equivocaciones en la organización temporal, tendencia a las inversiones de números o letras al escribir, confusión entre la derecha y la izquierda o dificultades de concentración y comprensión son algunos de los síntomas característicos de que algo falla en la organización lateral de un alumno.

Comprobar la tendencia lateral de los niños:

- Manos: recortar con una tijera, cepillarse el pelo o los dientes, dibujar o escribir, poner el tapón de la bañera, enroscar y desenroscar el tapón de una botella, lanzar una pelota, golpear con un martillo, dar cuerda a un reloj, tensar una goma, distribuir cartas en una mesa o hacer girar el pomo de una puerta.

- Pies: chutar un balón, saltar a la pata coja (la pierna que apoya es la dominante), pisar algo con el pie, levantarse desde la posición de rodillas (domina el pie que apoye al levantarse).

- Ojos: mirar por un catalejo, a través de un agujero de un cartón o por una cerradura, apuntar con una escopeta de juguete, dejarle hacer una foto.

- Oído: escuchar con la oreja pegada a la pared, prestar atención en el aula o intentar oír las agujas de un reloj.