
Actualmente se sabe que la sangre del cordón umbilical contiene gran cantidad de células especializadas que permiten la renovación de las células sanguíneas. Si estas células son trasplantadas a determinados pacientes cuya médula ósea se encuentra enferma, puede obtenerse prometedores éxitos terapéuticos.
La sangre del cordón umbilical tiene grandes ventajas. Entre ellas, que puede ser almacenada en un banco y disponer de ella cuando haya alguien que lo necesite en cualquier lugar del mundo. Esto permite ahorrar tiempo a la hora de buscar un donante que sea compatible y evita la necesidad de extraer médula ósea en el donante. Además, la existencia de estos bancos permite que la sangre sea empleada en el momento en que se necesite.
Cuando una embarazada desea ser donante de sangre de cordón umbilical, debe dirigirse a uno de los Bancos de Sangre de Cordón existentes en España.
Así se le dará información sobre el proceso y firmará, en el caso de estar de acuerdo, un Consentimiento Informado, es decir el documento donde afirma haber recibido toda la información y estar conforme con ella.
Para la donación de la sangre de cordón umbilical resulta imprescindible realizar lo siguiente:
- Historia clínica de la madre sobre las posibles enfermedades infecciosas, hematológicas o de cualquier otro tipo que contraindiquen el empleo de la sangre de cordón.
- Análisis de sangre de la madre en el momento del parto, para descartar cualquier proceso infeccioso que pudiera ser transmisible a la sangre del cordón, en especial, los test de la hepatitis B y C, HIV y sífilis, entre otros.
- Examen clínico del bebé al nacimiento y opcionalmente después de los tres meses realizado por un pediatra.
Cualquier resultado patológico que resulte en los estudios realizados con motivo de la donación de la sangre de cordón, será comunicado a la madre por el médico responsable.
La sangre del cordón umbilical será empleada para la realización de un trasplante a cualquier paciente anónimo del mundo que lo precise, sin otra preferencia que la compatibilidad más idónea.


























































