Efectos secundarios de la amniocentesis
La amniocentesis es una prueba que nunca gusta hacerse ya que es invasiva y hay algún riesgo de perder al bebé, aunque lo cierto es que el porcentaje se sitúa por debajo del 1%. No es fácil tomar la decisión de hacerla o no debido a ese riesgo que, aunque bajo, siempre está ahí. Lo normal es que después de hacértela no suceda nada, aunque hay algunos efectos secundarios que pueden generarte alguna molestia.

Tienes que estar muy atenta a cómo te sientes después de hacerte la amniocentesis para detectar cualquier síntoma y poder ponerle remedio para que te encuentres bien cuanto antes y te quedes tranquila al saber que la vida del bebé no corre peligro. A la mínima duda contacta con tu ginecólogo para que te haga una revisión y sepas si todo está en orden. En algunas ocasiones tendrás que cambiar en algo tu rutina para que no te afecten los efectos secundarios, pero lo cierto es que no son muy problemáticos.

Uno de los síntomas de los efectos secundarios de la amniocentesis es el dolor abdominal, que es similar al que sientes cuando tienes la menstruación. También pueden darse otros síntomas como sangrados vaginales o pérdida de líquido amniótico. Éste último es un síntoma muy evidente ya que tendrás la sensación de que se te escapa orina constantemente y no de forma ocasional. Para detectar si es esto puedes ponerte un salvaslip y fijarte en si se empapa cada vez que sientes las pérdidas.

Todos estos síntomas y efectos secundarios no son muy graves pero sí pueden llegar a ser preocupantes, así que en cuanto sientas uno de ellos acude a tu médico y él te dirá que hacer. No es probable que te ponga tratamiento pero sí que deberás tener más cuidado en tu día a día, al menos la primera semana, descansando mucho y haciendo el menor esfuerzo físico posible.