El aprendizaje infantil de los idiomas
El ser humano nace con la capacidad de comprender y expresarse en dos lenguas. Los niños que empiezan desde temprana edad a aprender otro idioma, desarrollan una pronunciación más natural y fluida del mismo. Sin embargo, no hay que olvidar que un exceso de actividades en el niño puede provocarle estrés y confundirlo en su idioma base.

Durante la infancia se van gestando los cimientos para toda la comunicación posterior. Los más pequeños usan interacciones infantiles no verbales (sonreír, expresiones faciales, gestos, etc), y después el lenguaje hablado, lenguaje de señas u otros métodos alternativos de comunicación para practicar las reglas de intercambio en su cultura y familia.

Ya sea en la escuela o en casa, el adulto debe hablar en su lengua de origen. Cuando los padres tienen lenguas maternales diferentes, es conveniente que se dirijan a su hijo cada uno en su propia lengua. El bebé sabe captar muy bien las diferencias pertinentes de cada etnia. No se equivoca de canal fonológico, ni en el plano de la escucha ni en el plano de la reproducción de los sonidos que recibe. El bebé sabe ajustar su oído al universo acústico específico de la lengua que hablan sus padres.

Las clases extraescolares de idiomas se fundamentan principalmente en la adquisición de vocabulario y del aprendizaje de la lengua mediante juegos adaptados a cada edad, películas, canciones, actividades lúdicas.
Hoy puedes encontrar en el mercado material impreso y audiovisual educativo que presenta una serie de juegos para hacer del aprendizaje del idioma una tarea entretenida. Quienes más utilizan este tipo de instrumento son los educadores dedicados a la enseñanza del idioma. Mediante vídeos y otros métodos se presentan situaciones en las que se utiliza el vocabulario y la gramática enseñada, de manera que el alumno pude ver en terreno la correcta utilización de la materia que se le ha entregado.