El chupete en los bebés
Algunos padres dan el chupete a los niños ya que les ayuda a tranquilizar al pequeño, les aporta mucha calma. El chupete se convierte a los pocos meses de vida en un instrumento ideal para saciar esa necesidad de succión que tienen los bebés, además de ser un práctico sustituto del pecho de la madre.

Pero cuidado, un abuso del chupete podría inferir con la lactancia natural, impedir el correcto desarrollo de los dientes, e incluso crear malformaciones en el paladar. Por ese motivo se desaconseja el uso del chupete luego de los primeros meses de vida. Uno de los primeros síntomas es que los incisivos se van hacia delante.

Otro posible problema es un mal desarrollo del lenguaje, la cavidad bucal no tendrá las dimensiones correctas, lo que le puede llevar a no vocalizar. Lo recomendable por los pediatras es que el niño deje el hábito del chupete cuando cumpla los dos años, pero eso dependerá de los padres ya que si no son ellos los que toman la decisión, el niño seguirá con el chupete en la boca.

Para eso, es recomendable que el chupete se retire de forma paulatina para que no sea una experiencia traumática, cuando el niño lo pida intenta distraerlo, también puedes dárselo solamente en el momento de dormir para luego retíraselo antes de que despierte.

La higiene es fundamental para cuidar el chupete, es algo que el pequeño se pondrá en la boca y debe estar completamente limpio. No olvides lavarlo cada vez que se caiga al suelo, no colocarlo en otras bocas que no sea la del bebé, no untar el chupete con miel u otros alimentos. No olvides cambiarlo de manera periódica, antes que empiece a romperse o agrietarse.